Dos tortugas bobas regresan al mar desde Marbella tras meses de rehabilitación

Pepa fue rescatada en Rincón de la Victoria con deshidratación y problemas pulmonares, mientras que Hulia apareció en Almería atrapada entre residuos marinos

tortugas marbella

Bonita mañana la que se ha vivido este 13 de agosto en Marbella con la suelta al mar de Pepa y Hulia, dos tortugas bobas (‘Caretta caretta’) que han regresado al Mediterráneo después de varios meses de cuidados y rehabilitación.

Los dos ejemplares fueron trasladados en una embarcación que partió desde el Puerto Deportivo Virgen del Carmen de Marbella y fueron liberados a más de dos millas de la costa, una vez que los especialistas comprobaron que estaban preparados para desenvolverse de manera autónoma en el medio natural.

Pepa y Hulia llegaron a los centros especializados después de ser encontradas en situaciones que comprometían seriamente su supervivencia. Una procedía de la provincia de Málaga y la otra de Almería.

La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, ha participado en la suelta junto al concejal de Medio Ambiente, Diego López, y el director del Puerto Deportivo, Carlos Romero. Muñoz ha destacado el trabajo coordinado de la Consejería de Medio Ambiente, los organismos especializados en biodiversidad, el SEPRONA, los equipos veterinarios del Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz (CEGMA) y el Acuario de Sevilla, entre otros profesionales y entidades.

Pepa fue encontrada deshidratada en Rincón de la Victoria

Pepa fue localizada el 4 de marzo de 2026 varada en una playa de Rincón de la Victoria y recogida inicialmente por agentes del SEPRONA.

El ejemplar pesaba entonces 4,3 kilos y presentaba deshidratación severa, alteraciones de la flotabilidad y afectación pulmonar. Su estado hizo necesario un tratamiento veterinario intensivo y alimentación asistida mediante sonda.

Durante su recuperación fue trasladada al CEGMA, donde se evaluó su capacidad para desenvolverse correctamente antes de autorizar su regreso al mar.

Hulia quedó atrapada entre sacos de rafia y residuos marinos

El caso de Hulia comenzó el 30 de junio, cuando fue encontrada en una playa próxima a Retamar, en Almería, con un grave enmalle provocado por sacos de rafia y otros residuos marinos.

El material rodeaba su cuello y sus cuatro aletas y le había provocado lesiones por constricción. Además, presentaba una baja condición corporal y deshidratación y pesaba 6,3 kilos en el momento de su ingreso.

Tras recibir tratamiento veterinario, curas y un programa de rehabilitación, su evolución permitió que los especialistas consideraran que podía regresar al Mediterráneo.

Marbella y la presencia de tortugas bobas en sus playas

Durante el acto también se ha recordado la relación reciente de Marbella con esta especie. En los últimos años se han registrado episodios de anidación de tortuga boba en el litoral del municipio, concretamente en las playas de Calahonda y Nueva Andalucía.

En esas actuaciones han participado asociaciones como ProDunas, además de vecinos y voluntarios implicados en la vigilancia y protección de los nidos.

Muñoz ha incidido especialmente en el efecto que pueden tener los residuos abandonados en el litoral. Bolsas, mallas y otros elementos plásticos pueden terminar en el mar y suponer un grave peligro para especies como las tortugas.

La liberación de Pepa y Hulia pone fin a meses de tratamiento y rehabilitación. Desde este jueves, ambas vuelven a nadar en aguas del Mediterráneo.