El Ayuntamiento de Marbella ha concedido una subvención de 12.000 euros a la Agrupación de Cofradías de Semana Santa para contribuir a los gastos de funcionamiento del economato solidario de Cáritas, un recurso de apoyo básico para familias en situación de vulnerabilidad que es gestionado por las propias hermandades.
El concejal José Eduardo Díaz ha subrayado que esta ayuda refleja el “compromiso firme del Consistorio con la labor social que desarrollan estos colectivos durante todo el año”, destacando el papel del economato como una iniciativa que garantiza alimentos básicos y dignidad a cientos de personas en la ciudad. En este sentido, ha remarcado que las cofradías, además de su valor cultural y religioso, desempeñan una función clave en la acción social “con una gestión ejemplar basada en la solidaridad y el altruismo”.
El economato comenzó su actividad tras la pandemia, cuando llegó a atender a alrededor de 1.000 usuarios gracias al respaldo del Plan FEAD, canalizado a través del Banco de Alimentos. Tras la retirada de esa ayuda estatal, el servicio mantiene actualmente la atención a unas 400 personas, derivadas desde Cáritas Encarnación y Cáritas Divina Pastora, y se abastece mediante campañas solidarias, aportaciones económicas de las hermandades y cofradías, donaciones particulares y una partida municipal específica destinada a alimentación infantil.
Cada año, el economato reparte unos 50.000 kilos de alimentos a través de kits básicos que incluyen productos como leche, arroz, legumbres, pasta, conservas, aceite o artículos de higiene personal. A lo largo del año, este apoyo se complementa con acciones puntuales, como el reparto de juguetes en Navidad, especialmente dirigido a familias con menores.
La atención y gestión diaria del recurso se realiza de forma totalmente voluntaria, gracias a personas vinculadas en su mayoría a la parroquia, lo que refuerza el carácter comunitario de la iniciativa. Desde el Ayuntamiento se ha reiterado que se seguirá respaldando este tipo de proyectos, “que llegan donde más se necesita y son un ejemplo de colaboración entre la administración pública y el tejido social y religioso de Marbella”.



