El capitán del Marbella FC, José Manuel Carrasco, ha comunicado oficialmente su retirada del fútbol profesional tras una carrera marcada por la pasión, la dedicación y el respeto a esta profesión. El defensa central, natural de Fuengirola, ha publicado una sentida carta en la que repasa su trayectoria y agradece el apoyo recibido durante sus años como futbolista.
“Gracias y hasta siempre, fútbol”, comienza Carrasco, quien se siente afortunado por haber cumplido el sueño de niño. Su formación arrancó en la UD Fuengirola y UD Fuengirola-Los Boliches, clubes en los que militó desde los 7 hasta los 18 años. Fue entonces cuando dio el salto profesional al fichar por el Albacete Balompié, con el que se proclamó campeón de la Copa del Rey Juvenil. Este título fue el punto de partida de una carrera que lo llevó a defender numerosos escudos.
A lo largo de su trayectoria, Carrasco ha vestido las camisetas de clubes tan diversos como el Villarreal CF, Benidorm CF, Écija Balompié, Real Murcia CF, el Johor Darúl Takzim de Malasia, AD Mérida, CF Fuenlabrada, el Saburtalo FC de Georgia, CD Palencia, Ontinyent CF, Real Balompédica Linense, AD Ceuta y el Marbella FC, donde ejerció como capitán y líder para sus compañeros y se ganó el cariño de la afición.
El futbolista se define como un “obrero del fútbol” que, aunque no llegó a jugar en Primera División, ha disfrutado intensamente de esta profesión. “Mi mayor victoria ha sido haberme ganado el respeto y cariño del mundo del fútbol”.
En su mensaje de despedida, Carrasco expresa su agradecimiento a todos los que han formado parte de su carrera: clubes, compañeros, técnicos, directivos, agentes, personal médico y de prensa, así como a las aficiones que ha representado. Además, dedica un reconocimiento especial a su familia, especialmente a sus padres y hermana, quienes le apoyaron desde la distancia, y a su compañera María, “la mujer de mi vida”, junto a quien ha formado una familia con su hija Olivia.
“La vida sigue y queda mucho por delante”, concluye, afrontando esta nueva etapa con la misma entrega, pasión y profesionalidad que siempre ha demostrado. “El fútbol es aquella amistad que dura para siempre”.
Con esta emotiva despedida, José Manuel Carrasco cierra una etapa memorable en el Marbella FC y en su carrera profesional, dejando una huella imborrable en todos los que han compartido vestuario y grada con él.
Carta completa de despedida de José Manuel Carrasco
¡Gracias y hasta siempre, FÚTBOL!
Soy un afortunado por haberme dedicado a lo que siempre soñé de pequeño.
Lo que empezó siendo un juego con siete años, pasó a ser un hobby y terminó siendo una profesión.
Me formé en la UD Fuengirola y UD Fuengirola-Los Boliches, desde los 7 a los 18 años. Entonces, el FÚTBOL era solo un juego entre amigos o un hobby hasta que tuve la suerte de fichar por el Albacete Balompié, proclamándonos campeones de la Copa del Rey Juvenil. Ahí empezó todo y me di cuenta de que el fútbol podía ser mi trabajo, mi profesión, y así fue.
Villarreal CF, Benidorm CF, Écija Balompié, Real Murcia CF, Johor Darúl Takzim (Malaysia), AD Mérida, CF Fuenlabrada, Saburtalo FC (Georgia), CD Palencia, Ontinyent CF, Real Balompédica Linense, AD Ceuta y Marbella FC.
Esta ha sido mi trayectoria, mi carrera, en la que he defendido y honrado cada escudo y camiseta con toda mi alma.
Yo, un obrero del fútbol, no he podido jugar en Primera División, pero sí he sido FUTBOLISTA y sí he podido disfrutar de esta profesión y del cariño que he recibido de todos los lugares en los que he tenido la suerte de estar.
Siempre intenté dignificar esta profesión con la máxima dedicación, ilusión, pasión y profesionalidad. Mi mayor victoria ha sido haberme ganado el respeto y cariño de mis amigos y del mundo del fútbol, algo que siempre llevaré en mi corazón.
Gracias a todos los clubes en los que he estado, amigos y compañeros, cuerpos técnicos, presidentes, directores deportivos, agentes, delegados, utilleros, personal médico y de prensa. Y por supuesto, a todas las aficiones que he podido representar y sin las cuales el fútbol no tendría sentido.
Gracias a toda mi familia: mención especial a mis padres y mi hermana por estar siempre ahí, apoyándome en toda mi carrera casi siempre desde la distancia, pero sintiendo cerca su apoyo allá donde fui.
Y a mi compañera de viaje, María, la mujer de mi vida, mi mayor apoyo, la mejor madre, la madre del mayor valor que tenemos: nuestra hija Olivia. Muchas gracias por lo cotidiano y por todo.
La vida sigue y queda mucho por delante. Será una nueva etapa, distinta, sí, pero con la misma dedicación, ilusión, pasión y profesionalidad.
El Fútbol es aquella amistad que dura para siempre.
Y entre lágrimas y de corazón, GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS.



