Cae una red internacional que movía hachís entre Marruecos e Italia con 17 detenciones y registros en Marbella

La operación se ha desarrollado en distintos puntos de Italia, Cataluña, Zaragoza y Málaga

registro hachis
Uno de los registros / Mossos d'Esquadra

Una operación conjunta de los Mossos d’Esquadra y la Guardia di Finanza italiana ha permitido desmantelar una red criminal dedicada al tráfico internacional de hachís, con un total de 17 detenidos en distintos puntos de Italia, Cataluña, Zaragoza y Málaga, entre ellos actuaciones desarrolladas en Marbella el pasado 10 de febrero.

La investigación, coordinada por la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) de los Mossos, ha identificado la existencia de dos redes diferenciadas pero interconectadas. La primera, asentada en Catalunya, se encargaba de transportar hachís procedente de Marruecos y habilitar centros logísticos para su almacenamiento. La segunda estructura recibía la droga y coordinaba su traslado hacia el norte de Italia, donde era distribuida.

Durante el operativo, agentes italianos se desplazaron hasta Marbella para participar en entradas y registros, mientras que efectivos de Mossos actuaron en la localidad zaragozana de Tauste junto a la Guardia Civil. En total se practicaron 14 registros, siete de ellos en municipios de la provincia de Barcelona como Badalona, Sant Adrià de Besòs, Tiana, Mataró, Calella, Montcada i Reixac y Llorenç del Penedès.

En estas actuaciones se intervinieron más de 40 kilos de hachís, dos vehículos de alta gama, dos armas de fuego —una real y otra simulada— y más de 60.000 euros en efectivo. No obstante, el balance global de la investigación, iniciada en 2024, asciende a más de 500 kilos de hachís y diez de marihuana intervenidos, con un valor estimado en el mercado ilícito cercano a los tres millones de euros.

Los investigadores consideran que la organización podría haber transportado además otros 400 kilogramos adicionales de hachís no intervenidos, lo que evidencia el alto grado de sofisticación logística del entramado. Según la Policía catalana, la red no funcionaba bajo una estructura piramidal clásica, sino como un sistema de grupos interconectados con autonomía operativa pero dependencia funcional, garantizando así un flujo constante de droga desde su origen hasta el mercado final europeo.