Cae en Marbella un ladrón que se hacía pasar por «runner» para asaltar viviendas de la Milla de Oro

La operación “Luna Roja” esclarece ocho robos con un botín de más de 200.000 euros

falso runner marbella

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Marbella a un hombre que se hacía pasar por deportista para perpetrar robos en villas de lujo durante la noche. La investigación, desarrollada por el grupo de Robos de la Comisaría marbellí, ha permitido esclarecer ocho asaltos a viviendas vacacionales ubicadas en la conocida Milla de Oro, uno de los enclaves residenciales más exclusivos de la Costa del Sol.

El detenido, cuya identidad no ha trascendido, utilizaba un elaborado método de camuflaje: vestía ropa deportiva y simulaba ser un runner que entrenaba por las urbanizaciones. De este modo, pasaba desapercibido entre los residentes y vigilantes de seguridad de las zonas residenciales. Una vez elegida la vivienda, accedía a través del método del escalo, superando los muros perimetrales de los inmuebles, y una vez en el interior, registraba las estancias en busca de objetos de valor.

Ocho robos en cinco meses

Según detalla la Policía Nacional, los hechos se produjeron entre los meses de febrero y junio. Todas las viviendas afectadas eran residencias vacacionales y los robos se cometieron durante el horario nocturno, cuando los propietarios no se encontraban en el interior. La investigación ha confirmado que el presunto autor sustrajo efectos cuyo valor conjunto supera los 200.000 euros.

Las pesquisas comenzaron tras detectar un patrón común en varios robos en villas de lujo: acceso por escalo, ausencia de moradores y la zona geográfica, siempre en torno a la Milla de Oro. A

partir de estos indicios, los agentes iniciaron la operación “Luna Roja”, un dispositivo centrado en esclarecer esta cadena de asaltos.

Un corredor que nunca sudaba

El modus operandi del sospechoso llamaba la atención por su sutileza: se presentaba como un corredor habitual en la zona, equipado con guantes, rodilleras y zapatillas deportivas. Su atuendo le permitía mezclarse sin levantar sospechas entre el vecindario, lo que dificultó su identificación en las primeras fases de la investigación.

Sin embargo, la insistencia de los agentes del grupo de Robos permitió establecer un dispositivo de vigilancia que culminó con la detención del individuo. En el registro practicado en su vivienda se localizaron varias de las prendas deportivas utilizadas durante los asaltos, entre ellas unas guantillas, rodilleras y las zapatillas con las que recorría las calles antes de perpetrar los robos.

Prisión provisional

El caso ha sido puesto en conocimiento del Juzgado de Instrucción número 1 de Marbella, que ha decretado el ingreso en prisión provisional del detenido, mientras se continúa con la instrucción del procedimiento.

Las fuentes policiales consultadas destacan la complejidad de este tipo de investigaciones, especialmente cuando los autores aplican estrategias de ocultación e infiltración en entornos residenciales de alto poder adquisitivo. En este caso, el delincuente se sirvió de una apariencia atlética y una rutina deportiva falsa para ejecutar sus delitos con discreción.

Además del importante daño económico causado a las víctimas, la Policía Nacional pone el foco en el riesgo para la seguridad ciudadana que suponen estos robos con escalo, en un entorno en el que muchas viviendas permanecen vacías durante parte del año.

Refuerzo de la vigilancia en zonas de alto standing

Fuentes cercanas a la investigación han confirmado que, tras esta operación, se ha decidido reforzar la vigilancia preventiva en áreas residenciales de alta gama, como Sierra Blanca, Nagüeles o la propia Milla de Oro. El objetivo es prevenir nuevos intentos de delitos contra el patrimonio en viviendas desocupadas, especialmente durante los meses de verano, cuando muchas de estas propiedades están alquiladas o sus propietarios se encuentran ausentes.

La Policía Nacional recuerda la importancia de adoptar medidas de seguridad en residencias vacacionales: alarmas conectadas a centrales receptoras, cierre correcto de accesos, sistemas de videovigilancia y, en caso de largas ausencias, informar a algún vecino o a los servicios de seguridad privada.