Marbella empieza a perfilar uno de los proyectos llamados a cambiar la forma en la que la ciudad organiza sus grandes eventos. El futuro recinto ferial permanente de Arroyo Segundo avanza dentro del desarrollo urbanístico previsto en esta zona, con una propuesta que plantea un espacio moderno, amplio y multifuncional, pensado no solo para la feria, sino también para acoger actividades culturales, deportivas y de ocio durante todo el año.
La actuación contempla una superficie aproximada de entre 70.000 y 80.000 metros cuadrados destinada al recinto ferial propiamente dicho. Esa zona se integrará dentro de una reserva global de suelo que podrá alcanzar los 140.000 metros cuadrados, incluyendo áreas de aparcamiento y otros espacios complementarios vinculados al funcionamiento del equipamiento.
Los detalles del proyecto han sido dados a conocer por los concejales de Urbanismo, José Eduardo Díaz, y Fiestas, Yolanda Marín, que han explicado el avance de una infraestructura considerada estratégica para Marbella. El objetivo municipal es crear un recinto ferial definitivo, con capacidad para ordenar mejor los distintos usos de la feria y, al mismo tiempo, convertirlo en un espacio activo más allá de las fechas festivas.
El concejal de Urbanismo ha señalado que la Junta de Gobierno Local ha abordado varios asuntos relacionados con esta actuación, entre ellos la aprobación inicial de la propuesta de delimitación del ámbito de transformación urbanística de Arroyo Segundo y el proyecto para el embovedado del arroyo a su paso por la zona donde se ubicará el futuro recinto.
Díaz ha definido la actuación como un proyecto prioritario para la ciudad, al entender que permitirá crear un nuevo barrio, mejorar las conexiones viarias y dotar a Marbella de un recinto ferial permanente de primer nivel. El edil ha recordado que el ámbito de Arroyo Segundo abarca unos 365.000 metros cuadrados y prevé la construcción de 1.330 viviendas, de las que el 40 por ciento, un total de 532, serán de protección pública.
El desarrollo urbanístico incorporará además infraestructuras viarias relevantes para la movilidad de la ciudad. Entre ellas, se contemplan nuevas conexiones norte-sur entre La Cañada y la A-7, así como enlaces este-oeste entre el entorno de Albarizas, el polígono industrial y Bello Horizonte. Estas actuaciones forman parte de una planificación más amplia que busca mejorar la comunicación entre distintos puntos de Marbella y ordenar el crecimiento de este sector.
La propuesta también incluye una gran zona verde y de equipamientos donde se ubicará el futuro recinto ferial. La intención es que este espacio no funcione únicamente como escenario de la feria, sino como un recinto abierto, moderno y polivalente, con capacidad para adaptarse a diferentes tipos de eventos.
El Ayuntamiento prevé que el proyecto se ejecute de manera progresiva conforme avance la urbanización del sector de Arroyo Segundo y se completen las distintas fases de ejecución previstas. Díaz ha destacado también la colaboración de los promotores implicados en el desarrollo urbanístico, que ya han realizado cesiones anticipadas de terrenos para facilitar la ampliación del recinto actual.
Esa ampliación tendrá efectos inmediatos en la feria de este año, que dispondrá de 10.000 metros cuadrados adicionales. Esta superficie permitirá mejorar la distribución de los distintos espacios y ofrecer una organización más cómoda para feriantes, visitantes y actividades programadas.
La concejala de Fiestas, Yolanda Marín, ha subrayado la importancia de participar en el diseño de un equipamiento que aspira a convertirse en una referencia para Marbella. La edil ha explicado que la propuesta recoge la experiencia acumulada durante años de organización de ferias en distintos recintos y la traslada a un proyecto pensado como espacio definitivo para la ciudad.
El diseño previsto contempla una gran avenida central ajardinada, áreas diferenciadas para atracciones infantiles y de adultos, zonas de restauración, casetas de día y de noche, espacios destinados a la juventud y un auditorio preparado para acoger conciertos y eventos de gran formato. La distribución busca responder tanto a las necesidades propias de la feria como a otros usos culturales, recreativos y sociales a lo largo del año.
Marín ha señalado que cada elemento se ha planteado desde criterios de funcionalidad, con el objetivo de que el recinto pueda adaptarse a múltiples actividades. En esa línea, el auditorio y los espacios polivalentes permitirán que la infraestructura tenga vida más allá del calendario festivo tradicional.
Una de las novedades más destacadas será la incorporación de una zona específica para jóvenes dentro de la feria. La concejala de Fiestas ha explicado que la ampliación del recinto actual permitirá habilitar por primera vez un espacio propio para este público, plenamente integrado y con mejores condiciones para el desarrollo de actividades y conciertos.



