La antigua residencia de tiempo libre de Marbella se transformará próximamente en un complejo hotelero, pero sin que la Junta de Andalucía pierda la propiedad del inmueble. Esta operación, impulsada por la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, generará más de cuatro millones de euros al año en concepto de canon de explotación, que podrán destinarse a servicios públicos esenciales como Sanidad, Educación o Atención a la Dependencia.
Así lo recoge el convenio firmado el pasado mes de febrero entre la consejera Carolina España y la alcaldesa de Marbella, María Ángeles Muñoz. El acuerdo forma parte de la estrategia del Gobierno andaluz para poner en valor el patrimonio público sin uso o infrautilizado, a través de fórmulas que permitan la obtención de ingresos y ahorro público sin renunciar a la titularidad de los inmuebles.
El delegado territorial de Economía, Antonio García Acedo, ha subrayado que este nuevo uso permitirá financiar servicios esenciales con una aportación anual mínima de cuatro millones de euros. “No tiene sentido mantener sin uso la parcela y el edificio de la antigua residencia de tiempo libre, pagando su mantenimiento”, ha señalado. Según ha indicado, esta iniciativa contribuirá también a crear empleo, atraer inversión turística y generar riqueza para Marbella y Andalucía.
El modelo que se aplicará es el derecho de superficie durante 75 años, adjudicado mediante un procedimiento público y competitivo gestionado por la Dirección General de Patrimonio. Con ello, la Junta seguirá siendo la propietaria del edificio, mientras que el adjudicatario deberá asumir una serie de inversiones iniciales destinadas a garantizar tanto la viabilidad del proyecto como la protección del patrimonio histórico.
El inmueble, ubicado junto a la Autovía del Mediterráneo, ocupa una parcela de casi 197.500 metros cuadrados, con una superficie construida de 23.395 metros cuadrados. Al estar inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, el convenio establece que cualquier intervención será plenamente respetuosa con su valor histórico y arquitectónico. El pliego de condiciones incorpora un estudio de investigación arquitectónica y cuenta con el informe favorable de la Delegación Territorial de Cultura en Málaga.
Actualmente, el Ayuntamiento de Marbella tramita el Estudio de Ordenación Urbanística que permitirá modificar la calificación del suelo, pasando de sistema general de equipamiento público a equipamiento hotelero. Esta recalificación es imprescindible para dar viabilidad legal a la transformación del edificio en un uso turístico.
Este proyecto no es un caso aislado. García Acedo ha recordado que ya existe un precedente exitoso en Cádiz, donde una antigua residencia de tiempo libre fue convertida en un hotel de cuatro estrellas y centro comercial, gestionado por Q-Hotels, y que hoy da empleo a unas 500 personas.
El cambio en la política de gestión de las residencias de tiempo libre responde a un acuerdo del Consejo de Gobierno de la Junta en noviembre de 2023, mediante el cual se decidió suprimir estos servicios por su carácter deficitario. Desde 2015, las residencias supusieron un gasto acumulado de 140 millones de euros, mientras que solo generaron 16 millones en ingresos. Además, su función social original, facilitar estancias vacacionales a trabajadores a precios asequibles, había quedado obsoleta.
En 2022, las estancias registradas en este tipo de residencias representaron apenas el 0,07% de las pernoctaciones totales de residentes andaluces en la comunidad, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La conversión de este tipo de infraestructuras forma parte de un plan estratégico de la Junta de Andalucía, activo desde 2019, que persigue optimizar el uso del patrimonio público, especialmente aquel que permanece sin actividad o que requiere una nueva funcionalidad adaptada a la realidad social y económica actual.



