El Ayuntamiento de Manilva, a través de sus servicios de Tesorería e Intervención, está realizando un informe para estudiar otras posibilidades bancarias ante el inminente cierre de Unicaja en el núcleo de Manilva.
El Consistorio cambiará las cuentas a otra entidad que ofrezca «un servicio personalizado» a sus clientes «y que no tengan que depender de un cajero automático». En la mayoría de las actividades, talleres, escuelas, cursos y programas de ámbito cultural, deportivo, de formación, entre otros, se requiere un número de cuenta y una gestión que el usuario tiene que realizar en una entidad bancaria.
Ahora, con el cierre de Unicaja, se dificulta esta gestión, ya que, como mencionan desde el Ayuntamiento, son muchos los vecinos y vecinas que necesitan ser asesorados. Esas cuentas serán cambiadas a otra entidad «que garantice al cien por cien el trato directo a la ciudadanía».
Según comentó el alcalde, Mario Jiménez, los mayores y la población en general necesitan de ese trato directo y personal en las sucursales: «Nuestra responsabilidad es buscar las mejores condiciones y alternativas para que el servicio que acordamos con otras entidades y organismos sea el mejor».



