Manilva ha sido escenario de un espeluznante episodio que ha conmocionado al municipio. Una mujer, señalada por los vecinos por protagonizar múltiples altercados durante los últimos meses, agredió con un martillo a un hombre, provocándole una notable herida en la cabeza.
El conflicto comenzó hace aproximadamente seis meses, cuando la mujer, tras una relación previa con un residente, se instaló en un apartamento que pertenece al padre de su expareja. Según testimonios, la situación se agravó tras una discusión con este hombre, a quien la mujer denunció por presuntos malos tratos. Esto resultó en una orden de alejamiento contra él, lo que le permitió quedarse en la vivienda sin hacerse cargo de los gastos básicos como el agua o el alquiler.
Desde entonces, la convivencia con la mujer ha sido descrita como un auténtico calvario. Los vecinos denuncian episodios constantes de amenazas con catana, insultos y ruidos molestos. Además, afirman que la mujer incurre en actos de vandalismo, como romper muebles y generar escándalos nocturnos.
El episodio más grave ocurrió recientemente, cuando la mujer, en medio de una disputa, agredió con un martillo a un vecino. Según los testigos, el ataque estaba dirigido al hijo menor de edad de la víctima, pero el golpe terminó impactando en el adulto. La agresión causó una brecha importante en la cabeza del hombre, aunque este se encuentra fuera de peligro.
“La situación es insostenible. No entendemos por qué no se toman medidas firmes, sobre todo después de que se le haya devuelto el arma tras el incidente”, declaró un vecino visiblemente preocupado.
Los vecinos aseguran sentirse desprotegidos, apuntando a la falta de medidas por parte de las autoridades. “A pesar de las evidencias presentadas, no hay detenciones ni acciones de protección para los afectados”, lamentan.
La comunidad señala también una aparente negligencia, ya que, según denuncian, la agresora sigue actuando con total impunidad a pesar de las constantes quejas y del reciente ataque.
Frente a la inacción judicial y policial, los afectados han decidido recurrir a los medios de comunicación para visibilizar su situación y exigir una respuesta inmediata. La comunidad espera que las autoridades locales intervengan para resolver este conflicto y restaurar la tranquilidad en el barrio.



