Esta iniciativa municipal, que llega a su quinto año, supone una oportunidad para los jóvenes muy importante. Alrededor de unos 24 jóvenes, repartidos entre los meses de julio y agosto, tienen la posibilidad de realizar sus prácticas remuneradas y a su vez prestar un servicio a la ciudadanía.
Los estudiantes están desempeñando su labor acorde a las necesidades laborales de sus estudios universitarios en la medida de lo posible, como comentó Marcos Ruiz, concejal del área de Formación y Fomento de Empleo, que recordó que se seguirá intentado mejorar este programa, al tiempo que animaba a los jóvenes a solicitar plaza en la convocatoria que se abre en el mes de abril.
Esta iniciativa cubre diferentes objetivos, por una parte la incorporación, a veces por primera vez, de estos estudiantes al mundo laboral, acercándolos a las áreas en las que en un futuro tendrán que desenvolverse, y por otro lado, resulta un apoyo económico que les ayuda para seguir con sus estudios.



