La delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Manilva está instalando un sistema de trampeo contra la vespa velutina, conocida como avispa asiática. Para ello, se están colocando en puntos estratégicos diversos elementos y productos con el objetivo de capturar a las reinas antes de que comiencen a formar los nidos y reproducirse.
«Con la llegada de la primavera, las reinas reproductoras empiezan a despertar del estado de hibernación, por lo que es el momento preciso de acometer esta acción», según la concejala de Medio Ambiente, Laura López.
Antes de comenzar estas labores preventivas, se ha estudiado la problemática «con el fin de que el resultado sea lo más efectivo posible y detener la expansión de esta especie invasora y extremadamente peligrosa para las especies autóctonas», apuntó López.
La avispa asiática o vespa velutina, también conocida como «avispa asesina», es una especie invasora procedente de Asia, concretamente del norte de India y de China, de mayor tamaño que las especies autóctonas.
Además de alimentarse del resto de insectos que habitan los campos, también lo hace de abejas, cuya carne utiliza para alimentar a sus larvas. Por este motivo, su presencia causa un importante daño al sector de la apicultura, pudiendo provocar un descenso en la producción de miel.
Su picadura inocula una mayor cantidad de veneno que la de la avispa europea, lo que puede suponer un mayor riesgo para las personas alérgicas.
La avispa asiática se distingue de la autóctona por su mayor tamaño -las reinas miden 3,5 centímetros y las obreras 2,5-, y es identificable por el color amarillo en el extremo de sus patas y el negro de su abdomen, siendo amarillo también el cuarto segmento de su cuerpo.
Suelen construir sus nidos en la copa de los árboles, pudiendo éstos alcanzar el tamaño de un balón de baloncesto.



