Los conocidos como barcos ‘quitanatas’, por la labor que hacen, han recorrido el litoral de Manilva para que los restos materiales y la propia nata no lleguen a la orilla de sus playas.
El trabajo de las embarcaciones no solo repercutirá en que dejar aguas saludables y playas limpias, también podría reducir el número de medusas. Por ello, esta labor que desempeñan es bastante importante y se hace a diario, aunque a penas tenga visibilidad de cara a la ciudadanía, puesto que recogen todo lo que esté en el mar y atente contra la propia naturaleza o los bañistas.
Esta actividad, que desde el Ayuntamiento consideran fundamental, es la que consigue que los más de ocho kilómetros de litoral manilveño estén en perfectas condiciones.
La concejala de Playas, Eva Galindo manifestó que: «es difícil trabajar dependiendo de la naturaleza y de las inclemencias meteorológicas pero es nuestra obligación poner todo el empeño para que las playas estén en las mejores condiciones posibles».



