El vial estructurante de Martagina en Manilva sigue avanzando a buen ritmo. Así lo han asegurado desde el equipo de gobierno tras la reunión telemática con los promotores. El concejal de Urbanismo, Marcos Ruiz, acompañado del alcalde Mario Jiménez, han querido visitar la zona para comprobar el desarrollo del vial, por el que se accede a la zona alta de ‘Pequeño Oasis’, donde hay unas 500 viviendas que están quedando en un estado «muy atractivo para aquellas personas que decidan elegir Manilva para vivir o disfrutar de su segunda residencia», han añadido desde el Ayuntamiento.

Según el delegado municipal de Urbanismo, el objetivo es conseguir, además de resolver el asunto de las viviendas que fueraon abandonadas y vandalizadas tras la última crisis «ofreciendo una imagen lamentable a nuestra localidad», conseguir que los accesos sean los adecuados para todos los vecinos del término. Tras las diversas reuniones llevadas a cabo, ya se trabaja en el antiguo camino de Martagina, que pasará a convertirse, una vez concluidos los trabajos, una gran avenida recta de cuatro viales en casi todo su trazado, lo que facilitará el acceso a todas las viviendas construidas en los sectores de suelo urbanizable por los que discurre el actual camino.

Dentro del convenio alcanzado, está la cesión de los terrenos que permite eliminar las curvas y dificultades que ofrece el recorrido actual y que han causado en el pasado más de un accidente, según afirman desde el Consistorio. La formación de este nuevo vial, cómodo y espacioso, «supone un gran avance en el proceso de creación de un término municipal de buenas infraestructuras, revalorizando todos los sectores implicados, ya que se realiza con coste cero para las arcas municipales en su parte central, gracias al convenio alcanzando con los promotores que se hacen cargo del importe de estos trabajos».

Las actuaciones que se están llevando a cabo, desde la respectiva área afirman que están teniendo consideración con el volumen de población previsto, cuidando los aspectos ambientales, estéticos y económicos. «Por lo tanto, esta zona pasará a tener un vial ancho y cómodo, con aparcamientos y rotonda«, añadió el concejal. El presupuesto que se invertirá en la ALU-3B se estima que será de entre 600.000 o 700.000 euros. En la red de saneamiento y abastecimiento, 1,6 millones de euros, y en la urbanización, 2,3 millones de euros.
El convenio recoge también el compromiso del Consistorio de incorporar normas urbanísticas que garanticen la imposibilidad de formación de pantallas arquitectónicas «que ensombrezcan la belleza del entorno» por donde discurre el vial de Martagina.



