Quién nos lo iba a decir que ese 14 de marzo nos sumergiría en una pesadilla que jamás habríamos imaginado. Una situación típica de las películas de terror y que siempre tienen un final feliz pero un recorrido fatídico. Al igual que el mundo entero, Manilva se vio de repente en unas circunstancias singulares y que llevó al Gobierno local a ponerse manos a la obra con una incertidumbre que probablemente nunca han experimentado y que, sin duda, definirá el año 2020 como un recuerdo trágico y nostálgico en nuestras vidas. «No sabíamos a qué nos enfrentábamos. Afortunadamente esa primera ola no afectó a Manilva. Pero está claro que no estamos libres y en el momento que se ha producido el movimiento de las personas y hemos interactuado unos con otros, pues ha llegado el virus», añadió Mario, quien tiene claro que hay que seguir trabajando y haciendo lo posible por salvar a sus vecinos y vecinas más mayores : «No podemos permitir que mueran aquellos que lo han dado todo por la ciudadanía y que han luchado tanto a lo largo de sus vidas».
El virus, sin duda, ha sido el gran protagonista de este 2020 que llevó al equipo de Gobierno manilveño a querer solucionar el problema «como fuera», y que para el alcalde ha sido un mérito de los ciudadanos. «No ha sido mérito del alcalde ni del equipo de Gobierno, sino de los vecinos y vecinas de Manilva por su comportamiento. El 98% cumple las normas a la perfección pero hay otro 2% que no y que la Policía Local se está encargando de sancionar», añadió el primer edil.
A pesar de los buenos datos al principio de la pandemia, la enfermedad no tardó en llegar a Manilva. La tasa de contagios comenzó a crecer como la espuma, especialmente en Manilva pueblo, y eso llevó a la preocupación y a la absoluta responsabilidad: «Nos pusimos en contacto con responsables sanitarios y políticos, y tuvimos un fin de semana de intensas llamadas y gestiones políticas que al final dieron pie a que nos aceptaran el cribado masivo en la localidad». Un momento en el que más de 400 personas recibieron un mensaje para hacerse la PCR y saber si la situación continuaba preocupando o si, por el contrario, podían respirar tranquilos. «Fue un día que quedará para siempre en el recuerdo de todos. Es una imagen de todos los vecinos acudiendo al pabellón y que jamás olvidaré», señaló el alcalde, quien destacó que el dato más importante fue que todo el mundo dio negativo ese día en Manilva.
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Mario Jiménez
Gestión de una pandemia mundial
Manilva cuenta con un pleno político de diversos colores y que han tenido que intentar ir al unísono para afrontar la pandemia de la mejor manera posible. Ir a una, una unidad, para que las decisiones fueran en el mismo camino y con un objetivo claro. «Yo creo que siempre he dado mi brazo a torcer y siempre he estado abierto al consenso, aunque quizás la oposición no piensa lo mismo», señaló Jiménez.
«Creo que la gestión de la pandemia no es buena ni mala, simplemente que lo hemos hecho lo mejor que hemos podido y con los recursos con los que contamos».
Mario Jiménez
Desde el primer momento, el Ayuntamiento tuvo que tomar decisiones que, obviamente, no gustan a todos y con el fin de paliar el virus en la localidad. Todas las dependencias municipales cerraron de inmediato y se establecieron unas normas siguiendo las medidas impuestas por el Gobierno central y las autoridades sanitarias. «No es plato de buen gusto tomar estas decisiones para la economía pero la responsabilidad como alcalde es tomar decisiones que quizás no gustan a todos pero que velan por el común del ciudadano», recalcó el primer edil.
Ayudas
El Ayuntamiento manilveño tuvo que ponerse manos a la obra para lanzar subvenciones que ayudaran a los sectores más afectados por la crisis producida por la pandemia para funcionar como un chaleco salvavidas e intentar que fueran daños en la menor manera posible. Pymes y autónomos, campaña para atraer turismo de provincias más cercanas de Andalucía, cursos de formación, reducción o eliminación de impuestos… Toda una serie de iniciativas que sin duda han desahogado la presión a la que muchos vecinos y vecinas de Manilva han estado sometidos durante todos estos meses.
«Ha sido un año diferente en el que hemos tenido que apostar todos nuestros recursos. Lanzamos una campaña para captar al turismo más cercano del interior de Andalucía haciendo hincapié en nuestras maravillosas y espaciosas playas y la verdad que son muchas las personas que han disfrutado de ellas este verano», destacó Mario, al mismo tiempo que hablaba de esas ayudas que han beneficiado a los sectores más vulnerables: «Unas 241 empresas han recibido 1.000 euros directos del Ayuntamiento y hemos destinado unos 200.000 euros al sector porque sin duda es el que mantiene nuestra economía».
El Ayuntamiento eliminó el impuesto de la ocupación de la vía pública durante 2020 y esperan hacerlo también a lo largo de 2021 para que los empresarios locales puedan ahorrarse ese dinero de sus terrazas: «Tenemos que apostar por regenerar el sector y todas las administraciones deben ir en esa línea. Debemos seguir apostando por el sector hostelero que tan mal lo está pasando en estos difíciles momentos».
Paseo Marítimo y Tren Litoral
Uno de los proyectos estrella es el Paseo Marítimo, totalmente remodelado y que pronto será una realidad. Un emblema turístico del municipio y un maravilloso escaparate al mar que no puede pasar desapercibido y que, como bien señaló el alcalde, hay que apostar por él a partir del próximo 1 de octubre de 2021: «Queremos hacer el menor daño posible a los hosteleros. Por eso vamos a esperar un poco para que no se sume ya a estas circunstancias». Un proyecto moderno, actual y que, sin duda, va a dar una imagen diferente, «blanca y abierta».
Por otro lado, ya lo venía avanzando el Consistorio de Manilva. Otro proyecto clave por el que van a luchar cueste lo que cueste es el tren litoral. «Es un proyecto que rehabilitaría la zona y conectaría toda la costa y el Campo de Gibraltar, desde Fuengirola hasta Algeciras. Sería lo ideal. No pueden existir a estas alturas desigualdades territoriales. Haremos lo que haga falta para conseguirlo», remarcó Mario.
Una Navidad diferente pero mágica
Mario tiene claro que la Navidad es una etapa mágica y que no puede quedar en un segundo plano a pesar de las circunstancias. Por ello, han llevado a cabo una serie de concursos, actividades, planteamientos muy interesantes para los vecinos e, incluso, una maravillosa aldea navideña con un árbol de los deseos del que podrán disfrutar todos y cada uno de los manilveños: «No podemos romper la ilusión de los más pequeños. Es una Navidad diferente desde luego pero hay que seguir apostando por la ilusión».
La cabalgata será diferente pero ningún niño se quedará sin ver a los Reyes Magos y la magia y el espíritu navideño continuarán llegando a cada rincón de Manilva.
Su deseo para 2021
«Sin duda, la salud. Y este año no es ningún tópico. Realmente es lo que necesitamos y lo que más deseamos. Si tenemos que elegir entre salvar la economía o tener salud, sin duda elegimos la salud sí o sí. Espero que entre todos podamos superar el bache que estamos atravesando y reactivarnos cuanto antes».



