Los agentes de la Policía Local de Manilva han tenido un fin de semana intenso con varias intervenciones de calado que se han saldado con media docena de detenidos. El suceso más grave se produjo en una infraestructura crítica del municipio: el depósito municipal judicial, el lugar donde se custodian vehículos y pruebas.
Allí, los agentes sorprendieron a un grupo de cinco personas que se habían colado en el interior del recinto. Lejos de ser un acto vandálico aislado, los intrusos fueron interceptados justo en el momento en que estaban tratando de robar, siendo pillados ‘in fraganti’. La rápida actuación policial impidió que lograran su objetivo, procediendo a su detención inmediata antes de que pudieran abandonar las instalaciones con el botín.
En el núcleo costero de Sabinillas, la presencia policial también fue decisiva para resolver un robo más común pero muy molesto para los vecinos. En esta segunda actuación, los agentes detuvieron a un individuo que acababa de sustraer dos teléfonos móviles en el interior de una pizzería. La intervención permitió identificar al autor del hurto y recuperar los terminales sustraídos a los clientes.
Ante la eficacia de este despliegue, el alcalde de Manilva y máximo responsable de la Seguridad Ciudadana, Mario Jiménez, no ha querido pasar por alto el trabajo de los uniformados. El regidor ha destacado públicamente la «gran labor» que están realizando tanto la Policía Local como la Guardia Civil, una colaboración estrecha que está dando frutos visibles. Jiménez ha instado a los cuerpos de seguridad a mantener esa línea de trabajo y esa actitud vigilante que resulta fundamental para garantizar la tranquilidad de la ciudadanía manilveña.



