Los jabalíes han vuelto a dejarse ver en distintos puntos de Manilva. Su presencia, aunque ocasional, ha llevado a recordar a vecinos y visitantes una serie de pautas básicas para evitar sustos y situaciones de riesgo.
Estos animales suelen bajar desde las zonas de monte en busca de agua y alimento, especialmente en determinadas épocas del año. Aunque no tienen por qué suponer un peligro si se les deja tranquilos, siguen siendo animales salvajes y pueden reaccionar de forma imprevisible si se sienten amenazados, acorralados o sorprendidos.
La recomendación principal es clara: no acercarse. Ante un avistamiento, lo mejor es mantener la calma, guardar distancia y dejar que el animal siga su camino. También se pide no intentar tocarlos, espantarlos ni interactuar con ellos.
Otro punto importante es no darles comida bajo ningún concepto. Alimentar a los jabalíes altera sus hábitos naturales, hace que pierdan el miedo a las personas y favorece que regresen una y otra vez a zonas urbanizadas.
En el caso de quienes paseen con mascotas, se recuerda la importancia de llevar a los perros atados para evitar altercados o posibles reacciones defensivas por parte de los animales.
El aviso busca, sobre todo, prevenir. Los jabalíes no son animales domésticos ni deben tratarse como una atracción. La mejor forma de actuar es sencilla: distancia, calma y nada de comida.



