Una azafata de British Airways fue arrestada al aterrizar en Málaga después de haber dado positivo en alcohol durante un vuelo procedente de Heathrow, según la información publicada por medios británicos. La trabajadora, identificada como Deborah Merritt, de 59 años y natural de Basingstoke, en Hampshire, habría superado ampliamente el límite permitido para la tripulación aérea.
De acuerdo con los datos expuestos ante el tribunal, una primera prueba reveló una tasa de 70 microgramos de alcohol por cada 100 mililitros de aliento, cuando el límite establecido para los miembros de la tripulación es de 9 microgramos. Tras detectarse la situación, Merritt fue llevada a la parte trasera del avión y quedó sentada con el cinturón abrochado hasta la llegada del vuelo a la capital malagueña, donde fue detenida.
La auxiliar de vuelo, que había trabajado durante 37 años en British Airways, fue posteriormente despedida por la compañía. La exempleada admitió un cargo relacionado con el consumo de alcohol después de que una segunda prueba arrojara un resultado de 52 microgramos. El juzgado de magistrados de Uxbridge le impuso una multa de 768 libras, además de 392 libras en costas.
Durante la vista, su defensa sostuvo que Merritt estaba atravesando una situación de estrés por un incidente familiar. Según recoge la prensa británica, su abogado explicó que la trabajadora había bebido “unas botellas de vino” el día anterior y que pensó que el alcohol ya habría desaparecido de su organismo. “Estoy destrozada. No podré volver a hacer este trabajo”, declaró la exempleada ante el tribunal.



