La alarma la dio su esposa desde Barcelona, después de pasar horas sin poder contactar con él. Su marido, alojado temporalmente en un hostal de Mollina por motivos laborales, no respondía desde la jornada anterior. Aquella llamada acabó activando una intervención urgente de la Guardia Civil que, según los informes médicos posteriores, resultó determinante para que el hombre pudiera seguir con vida.
Los hechos ocurrieron el pasado mes de abril en un establecimiento hostelero de la localidad malagueña de Mollina. Efectivos del Puesto de la Guardia Civil de Campillos acudieron al lugar tras recibir un aviso de la Central Operativa de Servicios, alertada por la esposa del afectado ante la imposibilidad de localizarlo. La preocupación aumentó al comprobar que tampoco desde el propio hostal se obtenía respuesta desde el interior de la habitación.
Una vez en el establecimiento, los agentes verificaron junto al responsable del hostal que el hombre no contestaba. Ante la ausencia de respuesta y la posibilidad de que se encontrara en peligro, los guardias civiles iniciaron una inspección para tratar de comprobar su estado. Al no existir otra alternativa de acceso inmediato, utilizaron una escalera telescópica para llegar hasta una ventana situada a unos cinco metros de altura.
Desde ese punto, los agentes pudieron observar al varón tendido en el suelo, inmóvil. La escena confirmó la gravedad de la situación y obligó a actuar con rapidez. Los guardias civiles procedieron entonces a forzar la puerta de entrada de la habitación para acceder al interior y auxiliar al afectado.
Dentro de la estancia, encontraron al hombre en posición lateral, inconsciente y con síntomas evidentes de deterioro físico. Presentaba signos de hipotermia, deshidratación y dificultades respiratorias. Según los datos recabados, el afectado había quedado en ese estado tras sufrir un coma diabético después de salir de la ducha.
Los agentes realizaron las primeras maniobras de auxilio mientras se esperaba la llegada de los servicios sanitarios. Para tratar de estabilizar su temperatura corporal, lo colocaron sobre la cama y lo cubrieron con mantas. La actuación inicial fue clave para ganar tiempo en una situación en la que el estado del hombre era extremadamente delicado.
Los servicios médicos desplazados hasta el hostal comprobaron la gravedad del cuadro. Según se informó en el lugar, resultaba difícil localizar el pulso del paciente debido a su debilidad extrema. Tras una primera intervención sanitaria en el propio establecimiento, el hombre fue trasladado de urgencia al Hospital Comarcal de Antequera.
Ya en el centro hospitalario, los facultativos lograron estabilizar al paciente. Los informes médicos posteriores han señalado que la rapidez de la intervención y las primeras medidas adoptadas por los agentes fueron determinantes para preservar la vida del auxiliado.
La actuación de la Guardia Civil permitió evitar un desenlace fatal en una situación crítica, activada gracias a la alerta de la esposa del afectado y a la rápida respuesta de los agentes desplazados hasta el hostal de Mollina.



