Durante años se movió con discreción entre la Costa del Sol y el norte de Europa, convencido de que la distancia y el anonimato le ofrecían protección. Esa sensación de impunidad terminó cuando agentes españoles lo arrestaron en Málaga y lo pusieron a disposición de las autoridades británicas. Andrew Doran, de 42 años y natural de Kirkby, ha reconocido su participación en una trama internacional de narcotráfico que introdujo 172 kilos de cocaína en Reino Unido ocultos en bombonas de gas manipuladas.
Doran fue detenido en el sur de España tras una investigación de la National Crime Agency (NCA) y extraditado al Reino Unido el 1 de octubre. Este viernes compareció ante el Newcastle Crown Court, donde admitió varios delitos de importación de drogas y quedó en prisión preventiva hasta su sentencia, fijada para el 27 de febrero de 2026.
Cocaína soldada en bombonas de gas
Según los investigadores, el acusado desempeñó un papel clave en la logística del transporte de cocaína desde Europa continental, concretamente desde los Países Bajos, hasta Reino Unido. El método empleado evidenciaba un alto grado de planificación: bombonas de gas vacías eran cortadas, rellenadas con cocaína, soldadas de nuevo, repintadas y enviadas como carga aparentemente legal.
Entre octubre de 2019 y abril de 2020, un total de 12 bombonas fueron recogidas por distintos vehículos en Chatham (Kent), Corby (Northamptonshire), Northampton y Peterborough. Cada una contenía entre 12 y 16 kilos de cocaína, alcanzando un total de 172 kilos de droga de clase A. Los vehículos empleados contaban además con compartimentos ocultos para el traslado de dinero en efectivo y estupefacientes.
EncroChat y coordinación internacional
Doran operaba bajo el alias “jurgensixnineteen” en EncroChat, la plataforma de mensajería cifrada utilizada por organizaciones criminales de toda Europa. A través de este sistema, coordinaba envíos, daba instrucciones precisas y mantenía contacto directo con socios internacionales, especialmente en los Países Bajos, para garantizar la entrada de la droga en territorio británico.
Su principal colaborador en Reino Unido era Kevin Taylor, de 43 años y residente en Newcastle, conocido en EncroChat como “loyalmover”, quien fue condenado a 27 años de prisión en septiembre por su implicación en la misma red.
Movimiento de dinero y nuevos envíos
Además de la importación de cocaína, Doran dirigía el movimiento del dinero procedente de la venta de droga, principalmente en el noreste de Inglaterra. Ordenaba a Taylor la recogida de grandes sumas de efectivo, que eran trasladadas hacia el sur del país y posteriormente al extranjero para financiar nuevas importaciones.
Las cantidades manejadas eran elevadas: remesas habituales de hasta 250.000 libras esterlinas en cada traslado. La investigación también reveló que Doran organizó un nuevo envío de 42 kilos de cocaína, previsto entre marzo y junio de 2020, que finalmente no llegó a materializarse.
Operación Venetic y detención en Málaga
El caso se enmarca en la Operación Venetic, la respuesta del Reino Unido al desmantelamiento de EncroChat en junio de 2020, una intervención que permitió a las fuerzas de seguridad acceder a millones de mensajes cifrados y destapar redes criminales de gran escala.
Doran había estado residiendo en Málaga durante varios años, hasta que fue localizado y detenido por la policía española a raíz de una orden internacional promovida por la NCA.
El comandante de la NCA Martin Clarke subrayó la relevancia del acusado en la trama:
“Andrew Doran fue un actor central en esta conspiración, dando instrucciones a contactos criminales dentro y fuera del país sobre cómo mover la cocaína y gestionar el dinero. Su extradición demuestra que no dejamos de perseguir la justicia, sin importar dónde se escondan los delincuentes”.
Con su admisión de culpabilidad, el caso entra ahora en su fase final, a la espera de una sentencia que podría suponer una larga condena de prisión por uno de los mayores entramados de tráfico de cocaína detectados en Reino Unido en los últimos años.



