PP y PSOE se acusan de boicot y tomadura de pelo tras la mesa de movilidad

PSOE y PP convierten la movilidad en Málaga en un campo de batalla político

atasco a7 marbella
Foto de archivo de un atasco en la A-7.

La movilidad en Málaga se ha convertido en un nuevo frente de confrontación política entre Partido Popular (PP) y Partido Socialista (PSOE). Tras la última reunión de la mesa de movilidad convocada por el Ministerio de Transportes, ambas formaciones se han acusado mutuamente de boicotear y entorpecer las soluciones a los problemas de tráfico que sufre la provincia, especialmente en la A-7 y en el transporte público metropolitano.

El secretario de Organización del PSOE de Málaga, José Bernal, fue el primero en lanzar un mensaje duro contra las administraciones gobernadas por el PP. Según Bernal, la mesa de movilidad “ha vuelto a demostrar que es el Gobierno de España quien está liderando las soluciones a los problemas de tráfico y transporte en Málaga”.

En su intervención, el dirigente socialista destacó los avances presentados por el Ejecutivo central, como la mejora de la línea C1 de Cercanías, con el objetivo de incrementar su capacidad en un 60% y reducir la frecuencia en cinco minutos. Además, defendió que el Ministerio de Transportes “sigue impulsando proyectos para poner fin a los problemas de congestión en la A-7”.

Frente al compromiso del Gobierno, nos encontramos con el bloqueo y la inacción de las administraciones gobernadas por el PP. Junta, Diputación y Ayuntamientos del PP están boicoteando la mesa de movilidad de Málaga para tapar su propia incompetencia. Las administraciones gobernadas por el PP no han llevado ni una sola propuesta a la mesa de movilidad. Ni una”, insistió Bernal.

El socialista recordó además que la Junta de Andalucía tiene la competencia exclusiva sobre la red viaria andaluza, reprochándole que “lleva siete años sin renovar el mapa de concesiones de los autobuses interurbanos”. Para Bernal, mejorar la movilidad en la provincia exige “que todas las administraciones públicas se impliquen”. Por ello, exigió al PP que “deje de boicotear la mesa de movilidad y empiece, de una vez por todas, a aportar soluciones”.

El PP responde: “Una tomadura de pelo a los malagueños”

Las acusaciones socialistas no tardaron en encontrar respuesta. La presidenta del PP de Málaga, Patricia Navarro, compareció en rueda de prensa tras reunirse con expertos y responsables en movilidad para denunciar lo que calificó como una “nueva tomadura de pelo” del Gobierno de España.

Navarro acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de “venir sin propuestas, sin soluciones y sin intención de escuchar a otras administraciones”. Según la líder popular, el encuentro convocado por el Ministerio no fue más que “una pantomima; un teatrillo para tenernos entretenidos”.

La dirigente popular se mostró especialmente crítica con la situación de la A-7, que definió como una arteria “colapsada” a su paso por la provincia: “Me preocupa que tengamos un Gobierno tan irresponsable e incluso tan temerario que es capaz de mantener el colapso en una vía principal como la A-7”.

Navarro también pidió explicaciones al PSOE malagueño por lo que considera un “agravio” en materia de inversión respecto a otros territorios. “Si temerario es el Ministerio que mantiene esta situación de colapso, me parece una traición a los intereses de los malagueños que todavía no hayamos escuchado a nadie del Partido Socialista manifestarse al respecto”, aseguró.

El peaje de la AP-7, otro foco de disputa

Uno de los puntos más polémicos fue el del peaje de la AP-7, que según Navarro constituye “el más caro de España”. La presidenta del PP denunció la falta de bonificaciones en este tramo de autopista, que además “incrementa su precio en verano hasta un 62%”.

Nadie se cree que bonificando el peaje al nivel de otras autopistas, como la AP-9 en Galicia, sólo se captara un uno por ciento del tráfico de la A-7. Con su liberalización podría llegar a captar el 50%”, afirmó. Navarro recordó que Málaga es una de las pocas provincias con dos peajes y más de 130 kilómetros de autopista de pago, una circunstancia que calificó de “agravio” respecto a otros territorios donde ya se han eliminado.

Además, lamentó que el Ministerio “menospreciara el trabajo de los técnicos” al no tener en cuenta el estudio de alternativas para mejorar los accesos de la A-7 en Málaga y Rincón de la Victoria, un informe presentado por la Diputación y los ayuntamientos afectados. “Se trata de soluciones inmediatas, de bajo coste, que podrían aliviar esas inmensas caravanas que sufrimos cada día”, subrayó.

Dos visiones enfrentadas

El cruce de declaraciones entre José Bernal (PSOE) y Patricia Navarro (PP) refleja la profunda división política en torno a la gestión de la movilidad en la provincia. Mientras los socialistas insisten en que el Gobierno de España lidera las soluciones y que el PP bloquea cualquier avance, los populares acusan al Ejecutivo central de falta de voluntad política, de ignorar las propuestas locales y de mantener un modelo que castiga a los malagueños.

La confrontación se centra en tres grandes ejes: la mejora de la línea C1 de Cercanías, la congestión crónica de la A-7 y la falta de bonificaciones en el peaje de la AP-7. Tres asuntos que afectan de forma directa a miles de ciudadanos y que, lejos de resolverse, se han convertido en un nuevo campo de batalla entre las dos principales fuerzas políticas.

En este contexto, tanto el PSOE como el PP apelan a la defensa de los intereses de los malagueños, pero con diagnósticos y propuestas radicalmente diferentes. El primero acusa de boicot a las instituciones controladas por los populares; el segundo denuncia una “pantomima” del Gobierno central y exige soluciones inmediatas.