El brutal asesinato de un cura estadounidense de 80 años en un apartamento turístico del centro de Málaga capital llegará finalmente a juicio. La plaza número 2 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Málaga ha acordado la apertura de juicio oral contra dos hombres investigados por su presunta relación con el asesinato del sacerdote, cuyo cadáver fue hallado en enero de 2025 en una vivienda vacacional de la ciudad.
Según consta en el auto, consultado por Europa Press, el procedimiento será juzgado por un jurado popular. Los dos hombres se sentarán en el banquillo por los delitos de asesinato y robo con violencia en casa habitada, de acuerdo con la resolución dictada por el juzgado que ha llevado la investigación.
La Fundación Española de Abogados Cristianos, personada como acusación, sostiene que los hechos constituyen un delito de asesinato, por el que solicita 15 años de prisión para cada procesado. Además, la entidad aprecia también un delito de robo con fuerza y otro de hurto de uso de vehículo, por los que pide igualmente la pena correspondiente.
El sacerdote acababa de llegar a Málaga para pasar unos días de vacaciones
Los hechos se remontan al 20 de enero de 2025. Según los hechos justiciables recogidos en el auto, los dos acusados caminaban por la calle Carretería de Málaga cuando vieron bajar de un taxi a la víctima, que portaba una maleta. El sacerdote había llegado a la ciudad para pasar unos días de vacaciones y había alquilado un apartamento en el centro.
De la investigación se desprende que ambos hombres decidieron seguirle presuntamente para quitarle los objetos de valor que pudiera llevar encima. Cuando la víctima abrió la puerta del inmueble, uno de los procesados se quedó fuera vigilando, mientras que el otro entró en la vivienda detrás del sacerdote.
El auto recoge que este acusado habría atacado al hombre “súbitamente por su espalda”. Según la resolución judicial, el procesado continuó presuntamente “taponando las vías respiratorias” de la víctima hasta causarle la muerte. El fallecimiento se produjo como consecuencia de una asfixia mecánica por sofocación.
Tras el ataque, el acusado se habría apoderado de la maleta y del teléfono móvil del sacerdote. Después salió del apartamento y ambos hombres abandonaron el lugar.
Detenidos por la Policía Nacional
Uno de los procesados fue detenido poco después por agentes de la Policía Nacional. El otro, según recoge la investigación, sabía que estaba siendo buscado por la Policía y presuntamente robó un coche para poder huir. Posteriormente se desplazó hasta Sevilla, donde fue arrestado en marzo de ese mismo año.
Ambos ingresaron en prisión provisional en relación con estos hechos.
El juzgado considera que los hechos justiciables se sostienen, principalmente, en varios elementos de la investigación: los informes de autopsia del cadáver, el visionado de las cámaras de seguridad situadas en las inmediaciones del lugar donde ocurrió el crimen y las declaraciones testificales practicadas durante la instrucción.
Abogados Cristianos pide una respuesta “ejemplar”
La Fundación Española de Abogados Cristianos ha destacado, a través de una nota, que ha logrado que el Tribunal de Instancia de Málaga ordene la apertura de juicio oral. Su presidenta, Polonia Castellanos, ha señalado que el padre Richard G. fue asesinado, según la acusación, de forma “brutal”, aprovechándose de su edad y de su situación de indefensión.
“No estamos ante un simple robo, sino ante un crimen de enorme crueldad que evidencia el avance de la violencia contra los cristianos y que merece una respuesta ejemplar de la justicia”, ha afirmado Castellanos.
El caso queda ahora pendiente de juicio, en el que un jurado popular deberá valorar la responsabilidad penal de los dos acusados por el crimen del sacerdote estadounidense en Málaga.



