Nueva amenaza para la Semana Santa de Málaga: convocan huelgas en servicios del aeropuerto

Los sindicatos mantienen la convocatoria tras no alcanzar un acuerdo y los paros afectarán a servicios esenciales como equipajes, embarque y asistencia en tierra

Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol
Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol

El AVE no va a ser el único protagonista. Miles de viajeros que tienen previsto volar desde o hacia el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol durante Semana Santa podrían verse afectados por la convocatoria de huelgas en los servicios de handling, una protesta laboral que amenaza con coincidir con uno de los periodos de mayor movimiento del año en los aeropuertos españoles.

El conflicto afecta a dos de las principales compañías del sector, Groundforce y Menzies, responsables de servicios esenciales en tierra como la gestión de equipajes, la rotación de aeronaves, el embarque y otras tareas clave para el funcionamiento diario de los aeropuertos. La convocatoria llega en plena antesala de la operación especial de Semana Santa, cuando se espera una gran afluencia de pasajeros en toda España y especialmente en instalaciones con alto tráfico como la de Málaga.

Según la información difundida por los sindicatos, los paros han sido impulsados por CCOO, USO y UGT, que denuncian desacuerdos relacionados con los salarios, las condiciones laborales y la necesidad de avanzar hacia acuerdos laborales de ámbito sectorial. UGT sostiene que el handling aeroportuario vuelve a estar “al límite” y ha confirmado que la convocatoria sigue adelante tras no alcanzarse un acuerdo en la reunión celebrada en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje.

En el caso de Menzies, los trabajadores están llamados a secundar la huelga desde este fin de semana, con paros de 24 horas los días 28 y 29 de marzo, además de nuevas jornadas de protesta del 2 al 6 de abril, en franjas que abarcan la totalidad del día, desde las 00:00 hasta las 23:59 horas.

Por su parte, la plantilla de Groundforce, empresa con contratos en 12 aeropuertos españoles, iniciará una huelga indefinida a partir del 27 de marzo. Según la convocatoria trasladada, los paros se desarrollarán los lunes, miércoles y viernes en tres tramos horarios: de 5:00 a 7:00, de 11:00 a 17:00 y de 22:00 a 24:00 horas. Además, si no se alcanza un acuerdo, las movilizaciones podrían mantenerse de forma regular hasta el 31 de diciembre.

Entre los aeropuertos señalados por esta convocatoria figura el de Málaga-Costa del Sol, junto a otros de gran volumen de pasajeros como Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Alicante-Elche Miguel Hernández, Palma de Mallorca, Gran Canaria, Tenerife Sur y Norte, Lanzarote, Fuerteventura, Valencia o Bilbao. La posible afectación, por tanto, se extiende a algunos de los principales nodos aéreos del país en un momento especialmente sensible para el turismo y los desplazamientos vacacionales.

El foco, en el caso de Málaga, se sitúa en el posible impacto que estos paros puedan tener sobre la operativa de un aeropuerto clave para la Costa del Sol, tanto por su volumen de viajeros nacionales e internacionales como por su papel estratégico durante la campaña de Semana Santa. La coincidencia de estas huelgas con fechas de máxima movilidad incrementa la incertidumbre sobre posibles demoras, incidencias en el tratamiento de equipajes o alteraciones en procesos de asistencia en tierra.

A este escenario se suma además la preocupación por los posibles retrasos asociados al nuevo sistema EES, sobre el que ya se han reportado colas en distintos aeropuertos. La información recogida apunta a que, con el aumento de viajeros previsto para Semana Santa y la coincidencia con las huelgas del handling, el tránsito aeroportuario podría complicarse aún más.

En este contexto, también se indica que algunos aeropuertos de la red de Aena estudian medidas de adaptación para agilizar el paso de viajeros británicos y no comunitarios. Entre ellos figura el de Málaga, donde se prevé la habilitación de accesos específicos hacia zonas de embarque no Schengen para pasajeros del Reino Unido y de fuera de la UE, con el objetivo de aliviar la presión en los controles fronterizos.