El Sindicato Médico de Málaga (SMM) ha denunciado públicamente una nueva agresión verbal sufrida el pasado jueves por una médica del servicio de Urgencias del Hospital Universitario Virgen de la Victoria. Según el sindicato, la profesional fue insultada y amenazada por una paciente y su familiar, quienes llegaron a advertir que la agredirían físicamente al terminar su turno.
Este incidente no es un caso aislado ni mucho menos. En menos de cinco días, el mismo servicio ha registrado tres episodios de violencia verbal contra el personal sanitario, una situación que el SMM califica de “alarmante”. Estos hechos recuerdan lo ocurrido durante el verano de 2023, cuando se sucedieron varios episodios violentos, incluida una agresión física a una médica embarazada.
Entonces, la dirección gerencia del hospital se comprometió a la elaboración de un protocolo de actuación específico, que incluía la creación de un grupo de trabajo para abordar este tipo de situaciones. Sin embargo, dos años después, el SMM denuncia que dicho protocolo no solo es deficiente en su concepción, sino que tampoco se está aplicando, contando con la complicidad de la Dirección de Servicios Generales.
Según el sindicato, las entradas al servicio de Urgencias siguen sin estar debidamente controladas, y tanto la zona de consultas como la sala de trabajo continúan expuestas, permitiendo el libre acceso de pacientes y acompañantes sin control alguno. Además, el personal de seguridad no actúa con diligencia, incluso en casos en los que se producen agresiones verbales en su presencia. La falta de intervención o de contención verbal mínima es, según la denuncia, una muestra más de la inoperancia del sistema actual de protección a los profesionales.
Los trabajadores del servicio de Urgencias desarrollan su labor en un entorno de presión asistencial extrema, agravada durante los meses estivales por el aumento de la población flotante y la escasez de contratos para cubrir los puestos necesarios. Esta realidad provoca un ambiente de desprotección y miedo constante, que desalienta a muchos médicos a trabajar en unas condiciones que consideran insostenibles.
Ante esta situación, el Sindicato Médico de Málaga ha hecho un llamamiento urgente a la dirección del hospital y a las autoridades sanitarias para que se adopten medidas inmediatas que garanticen la integridad física y emocional del personal. Entre las medidas exigidas por el SMM se encuentran:
- La instalación urgente de barreras físicas que impidan el acceso de personas no autorizadas a zonas restringidas del servicio de Urgencias.
- El control efectivo de accesos, tanto en la entrada principal como en las áreas asistenciales internas.
- La revisión y aplicación supervisada del protocolo de agresiones, garantizando su cumplimiento en todos los niveles.
- El refuerzo del personal de seguridad, con formación específica y compromiso activo ante cualquier incidente.
“No se puede seguir permitiendo que nuestros profesionales trabajen desprotegidos, sin seguridad, y bajo amenazas constantes”, señala el sindicato en su comunicado.
En protesta por esta situación, los médicos del Hospital Virgen de la Victoria se han concentrado esta mañana a las puertas del servicio de Urgencias para exigir que se adopten de forma inmediata las medidas necesarias. La concentración tiene como objetivo visibilizar la problemática y reclamar que se tomen decisiones firmes que protejan a quienes cuidan de la salud de todos.
Desde el SMM advierten que si no se actúa con urgencia, el servicio de Urgencias seguirá viéndose afectado por una fuga de profesionales, incapaces de trabajar en un entorno donde la violencia y la inseguridad forman parte del día a día.
La seguridad de los sanitarios es una prioridad inaplazable, y así lo han hecho saber con esta nueva denuncia pública y con la movilización de este 8 de julio.



