Alquilar una vivienda en Málaga sigue siendo más caro que en cualquier otra provincia andaluza. El precio medio del alquiler ha alcanzado los 1.307 euros al mes durante 2026, lo que supone un incremento del 3,6 % respecto al año anterior y consolida a la provincia como la más cara de la comunidad, según el Barómetro del Alquiler del segundo trimestre de 2026, elaborado por el Observatorio del Alquiler.
La diferencia con el resto de Andalucía es notable. Tras Málaga se sitúa Sevilla, con un precio medio de 994 euros, mientras que la media andaluza se establece en 966 euros mensuales, un 3,6 % más que en 2025. En el extremo opuesto se encuentra Jaén, donde alquilar una vivienda cuesta de media 599 euros.
A pesar de los elevados precios, la demanda continúa siendo muy alta. En la provincia de Málaga, cada vivienda que sale al mercado recibe una media de 86 interesados durante los diez primeros días de comercialización, una cifra que se mantiene igual que hace un año y que refleja la fuerte presión existente sobre el mercado del alquiler.
La oferta apenas crece en Málaga
El informe prevé que durante este año salgan al mercado en Andalucía unas 122.408 viviendas en alquiler, un 7,1 % menos que en 2025. Sin embargo, Málaga es una de las pocas provincias donde la oferta no disminuirá, ya que se estima un ligero crecimiento del 0,59 %.
En el resto de Andalucía la tendencia será desigual. Cádiz liderará la caída de la oferta, con un descenso cercano al 30 %, seguida de Almería y Córdoba, mientras que Sevilla también registrará un ligero aumento del parque de viviendas disponibles.
Un mercado con una elevada presión
El Barómetro del Alquiler también refleja que la presión de la demanda continúa aumentando en Andalucía. De media, cada vivienda recibe 55 interesados durante sus diez primeros días en el mercado, frente a los 50 registrados hace un año.
Sevilla encabeza esta clasificación con 90 interesados por vivienda, seguida muy de cerca por Málaga con 86, lo que sitúa a ambas provincias entre las de mayor presión del mercado del alquiler en España. El estudio atribuye esta situación al desequilibrio entre una oferta insuficiente y una demanda que continúa creciendo.



