La negociación de un rescate de 50.000 euros terminó con dos detenidos y la víctima a salvo en Málaga. La Policía Nacional logró liberar en apenas hora y media al gerente de un local de apuestas que había sido secuestrado, en una intervención que frustró además el pago exigido por sus captores.
Según la información difundida por la propia Policía, los arrestados fueron localizados cuando negociaban la entrega del dinero en un restaurante de un centro comercial de la capital malagueña, junto a la víctima. Los dos implicados han sido detenidos como presuntos autores de un delito de secuestro.
El origen de este episodio se sitúa en un fallo informático registrado en la casa de apuestas, que provocó durante un breve periodo de tiempo el pago duplicado de un premio. A partir de ahí, comenzó una escalada de presión sobre responsables de la empresa para reclamar una elevada cantidad de dinero.
Durante los días posteriores, los implicados intensificaron esa presión mediante mensajes, audios y amenazas. Incluso llegaron a realizar seguimientos sobre uno de los responsables del negocio, lo que generó un fuerte clima de intimidación, al comprobar la víctima que conocían sus movimientos, su vehículo e incluso su domicilio.
La presión fue en aumento. Según la Policía Nacional, los autores también aseguraban estar teniendo problemas con terceras personas a las que supuestamente habían implicado para recuperar el dinero, una circunstancia que utilizaron para reforzar sus exigencias. Finalmente, capturaron a uno de los responsables del negocio y reclamaron al gerente el pago de los 50.000 euros, aunque la cantidad fue variando durante la negociación con propuestas de entregas parciales inmediatas y otros pagos aplazados.
Tras tener conocimiento de los hechos a raíz de la denuncia, los agentes activaron un dispositivo urgente para localizar a la víctima. En apenas 90 minutos, consiguieron encontrarla en un restaurante de comida rápida de un centro comercial de Málaga, lugar en el que iba a producirse la primera entrega de dinero.
La rápida actuación policial permitió que la víctima no sufriera daños y evitó que llegara a efectuarse el pago del rescate. La operación se saldó con la liberación del secuestrado y con la detención de los dos presuntos captores.



