Investigan a cuatro personas por caza furtiva en Campillos tras hallar 84 animales muertos

Entre los animales hallados figuran zorros, jabalíes, muflones, tejones, meloncillos y garduñas, además de ejemplares capturados con vida a los que posteriormente dieron muerte

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Agentes de la Guardia Civil.

La muerte de 84 ejemplares de fauna en un coto de caza de Campillos ha derivado en una investigación de la Guardia Civil contra cuatro personas por su presunta implicación en delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la fauna y maltrato animal. La actuación se enmarca en la operación RENFIELD, iniciada tras detectarse la colocación de medios de captura no selectivos en el término municipal.

Según la información facilitada por la Guardia Civil, la investigación comenzó después de tener conocimiento de la presencia de lazos, un método prohibido de captura que no distingue entre especies y que puede provocar la muerte de los animales por estrangulamiento o inanición. Estos elementos habían sido colocados en un coto de caza de Campillos, donde los agentes centraron las pesquisas para determinar quiénes estaban detrás de su instalación y mantenimiento.

Durante el desarrollo de la operación, los investigadores localizaron a una primera persona, un guarda particular de campo, que fue interceptado cuando presuntamente realizaba labores de mantenimiento y supervisión de estas artes prohibidas. A partir de esa intervención, la Guardia Civil continuó con las gestiones hasta identificar a otras tres personas relacionadas con los hechos.

Entre los investigados figura el presidente del coto de caza, según ha indicado el Instituto Armado. La hipótesis de la investigación apunta a que estas personas estarían llevando a cabo prácticas de caza furtiva con el objetivo de realizar una eliminación indiscriminada de depredadores dentro del coto.

La actividad ilegal se desarrollaba, además, en un entorno especialmente sensible. La Guardia Civil señala que se trata de un área de alto valor ecológico, confirmada como zona de presencia de lince ibérico, una circunstancia que agrava la preocupación por el impacto de estas prácticas sobre la fauna silvestre.

El balance de animales muertos localizado durante la investigación asciende a 84 ejemplares. Entre ellos había especies cinegéticas como zorros, jabalíes y muflones, pero también fauna silvestre cuya caza no está autorizada, como tejones, meloncillos y garduñas.

Uno de los hechos más graves constatados por los investigadores fue el hallazgo de una hembra de zorro gestante que había sido sometida a una mutilación para extraerle las crías. La Guardia Civil también ha señalado la existencia de animales que fueron encontrados atrapados con vida en los lazos y a los que posteriormente se les dio muerte.

El uso de estos métodos de captura supone un grave riesgo para la fauna, precisamente por su carácter no selectivo. Los lazos pueden atrapar tanto especies cinegéticas como animales silvestres protegidos o no autorizados para la caza, generando un daño indiscriminado en el ecosistema del entorno donde se colocan.

Los cuatro investigados han sido relacionados con presuntos delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la fauna y maltrato animal. Las diligencias instruidas por la Guardia Civil han sido entregadas en el Juzgado de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Antequera, que continuará con el procedimiento.