Intervienen 11 millones de cigarrillos de contrabando en Málaga, Córdoba y Granada

La organización fabricaba cajetillas idénticas a marcas registradas, pero sin precinta fiscal

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Imagen de la operación.

La Guardia Civil ha intervenido 11 millones de cigarrillos en una operación contra el contrabando y la falsificación de tabaco que ha permitido desmantelar una organización criminal con capacidad para producir, almacenar y distribuir mercancía fuera de España. La actuación se ha saldado con cinco personas detenidas y una sexta investigada.

La operación, denominada ‘Tapol’, ha permitido aprehender 585.374 cajetillas y más de ocho toneladas de picadura de tabaco, todo ello valorado en unos cinco millones de euros. Los agentes también han intervenido maquinaria industrial utilizada para la elaboración de cigarrillos, material logístico, tres cabezas tractoras y cuatro semirremolques, algunos de ellos equipados con placas de matrícula falsas.

La investigación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga y comenzó en julio de 2025, después de que las autoridades de Polonia alertaran de la presencia de una organización criminal asentada en el sur de España. El grupo estaba integrado por ciudadanos de distintos países del Este de Europa y operaba en las provincias de Málaga, Granada, Córdoba y Valencia.

Una red con estructura internacional

Los investigadores comprobaron que la organización contaba con una importante infraestructura para recibir materia prima, fabricar el tabaco falsificado y preparar su salida hacia otros países. El primer punto clave detectado fue una nave industrial situada en Gójar, en la provincia de Granada, utilizada para recepcionar y almacenar material procedente de Polonia.

Desde esa nave, la mercancía era trasladada hasta una fábrica ilegal de tabaco ubicada en Lucena, en Córdoba. Allí, el grupo disponía de maquinaria industrial especializada y de personal formado para procesar la materia prima, entubar los cigarrillos y empaquetarlos en cajetillas serigrafiadas. El producto final imitaba marcas registradas y reconocidas, aunque carecía de precinta fiscal.

Las cajetillas eran agrupadas en lotes de diez paquetes y transportadas posteriormente hasta un tercer almacén situado en Benaguacil, en Valencia. Desde ese punto quedaban almacenadas y preparadas para su distribución fuera de las fronteras españolas.

Seis meses de investigación

La operación se ha desarrollado durante seis meses con el apoyo de Europol y de la policía del Departamento de Suwalki, en Polonia. Ese trabajo permitió identificar a los integrantes de una organización descrita como perfectamente estructurada y con un alto nivel de especialización delincuencial.

Los miembros del grupo procedían de países como Polonia, Uzbekistán, Georgia, Moldavia o Ucrania. La Guardia Civil atribuye a la organización una considerable capacidad para exportar la mercancía fuera de España, con el consiguiente perjuicio para la Hacienda Pública por la evasión de impuestos vinculados al tabaco.

La fase de explotación se ha desarrollado en varias actuaciones, en las que los agentes interceptaron diferentes envíos realizados en camiones de gran tonelaje y lograron desmantelar la fábrica ilegal de Lucena.

Relación con una incautación en Francia

La investigación también ha permitido vincular a esta organización con una aprehensión de 120.000 cajetillas de tabaco realizada en Francia durante el mes de septiembre. Este dato, recogido en los informes periciales, ha servido para corroborar que parte del tabaco producido ilegalmente en España estaba siendo distribuido en otros países.

La Guardia Civil considera que el volumen de mercancía procesada y la evasión de los impuestos sobre el tabaco habrían permitido a la organización obtener elevados beneficios económicos, además de causar un grave perjuicio a la Hacienda pública.