Interceptadas en Belfast dos ‘mulas’ procedentes de Málaga con marihuana valorada en 233.000 euros

Las jóvenes, de origen malayo, fueron detenidas en el aeropuerto de Belfast con casi 27 kilos de marihuana ocultos en su equipaje.

Los agentes encontraron en sus equipajes 52 paquetes sellados al vacío que arrojaron un peso total de 26,7 kilos
Los agentes encontraron en sus equipajes 52 paquetes sellados al vacío que arrojaron un peso total de 26,7 kilos

Dos jóvenes de nacionalidad malaya, de 25 y 27 años, han sido condenados a 21 meses de prisión y a su posterior deportación del Reino Unido por intentar introducir en Irlanda del Norte casi 27 kilos de marihuana ocultos en su equipaje. La sentencia fue dictada el pasado 25 de junio por el Tribunal de la Corona de Antrim.

Los hechos ocurrieron el 13 de diciembre de 2024, cuando ambos viajaron en un vuelo desde el aeropuerto de Málaga hacia Belfast. A su llegada, el personal de tierra del aeropuerto internacional detectó un fuerte olor a cannabis procedente de una maleta plateada descargada de la bodega. Avisada la policía aeroportuaria y la Fuerza Fronteriza, las autoridades decidieron colocar el equipaje en la cinta transportadora para observar quién lo reclamaba.

Poco después, los dos jóvenes recogieron la maleta, momento en el que fueron interceptados. En los registros posteriores, los agentes hallaron un total de 52 paquetes sellados al vacío con un peso conjunto de 26,7 kilos de marihuana, valorados en el mercado negro en unas 200.000 libras esterlinas (alrededor de 233.000 euros).

Ante las preguntas de los agentes, los detenidos alegaron que habían sido contactados en un hotel de Málaga por un hombre que les pidió llevar dos maletas a Irlanda del Norte, asegurándoles que contenían “nidos de pájaro comestibles”, una delicadeza popular en algunos países asiáticos.

A pesar de su declaración, fueron acusados de posesión con intención de suministro e importación de drogas de clase B. Tras cumplir la pena de prisión, serán expulsados del país.

David Cunningham, comandante de la Agencia Nacional contra el Crimen (ANC), subrayó tras la sentencia que este tipo de condenas «deberían servir de advertencia a quienes se planteen actuar como mulas del narcotráfico», recordando que las organizaciones criminales «no se preocupan por la suerte de las personas a las que utilizan, solo por el beneficio económico».