La Guardia Civil ha investigado a una mujer por la supuesta comisión de un delito de maltrato y abandono animal después de que agentes del SEPRONA localizaran varios perros en muy mal estado en una parcela ubicada en Álora, en la provincia de Málaga. Durante la inspección, los guardias civiles también hallaron el cadáver de otro perro en avanzado estado de descomposición, oculto en el interior de una bolsa de plástico.
La actuación fue llevada a cabo por efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Compañía de la Guardia Civil de Coín, tras una denuncia presentada en dependencias oficiales gracias a la colaboración ciudadana. Según la información trasladada a los agentes, en una parcela arrendada por la mujer se encontraban varios perros sueltos que permanecían durante periodos prolongados sin supervisión ni cuidados.
Además, los animales llegaban a salir del perímetro de la finca e invadían vías y caminos próximos, lo que suponía también un riesgo para la seguridad vial.
Perros sin agua, sin comida y entre excrementos
Tras recibir la denuncia, los agentes del SEPRONA realizaron una inspección presencial en la parcela. Allí encontraron a los animales en una situación marcada por importantes deficiencias higiénico-sanitarias. La zona en la que deambulaban los perros presentaba abundantes excrementos, no había agua ni comida disponible y tampoco existían refugios adecuados para que los animales pudieran protegerse de las inclemencias meteorológicas.
Durante la actuación, los guardias civiles comprobaron también que dos de los tres perros presentes en la finca carecían del microchip de identificación obligatoria. Ninguno de ellos disponía de cartilla sanitaria ni de documentación veterinaria.
Tras solicitar autorización a la mujer, los agentes accedieron al interior del inmueble existente en la parcela, donde observaron una acumulación considerable de suciedad y excrementos.
El cadáver de un perro, en una bolsa de basura
La investigación dio un giro cuando el denunciante informó a los agentes de la existencia de un perro fallecido en el interior de la vivienda. Además, aportó una imagen en la que se observaba al animal atrapado en la reja de una ventana de un patio interior.
La responsable reconoció estos hechos ante los agentes. Finalmente, los guardias civiles localizaron el cadáver del animal, en avanzado estado de descomposición, dentro de una bolsa de basura en el interior de la vivienda.
Los agentes verificaron que el perro fallecido portaba microchip de identificación y que era propiedad de la mujer investigada.
Intervención cautelar de los animales
Ante los indicios observados durante la inspección, los agentes del SEPRONA procedieron a la intervención cautelar de los tres perros vivos y del cadáver del animal fallecido. Todos fueron trasladados por personal de un centro zoosanitario.
El objetivo es que facultativos veterinarios realicen una valoración clínica de los animales vivos y que, mediante una necropsia, se puedan determinar las posibles causas de la muerte del perro hallado en la vivienda.
Como resultado de las actuaciones, la responsable de los animales fue citada en calidad de investigada por la supuesta comisión de los delitos de maltrato animal y abandono animal.
La Guardia Civil recuerda la importancia de garantizar en todo momento las condiciones adecuadas de bienestar, alimentación, higiene y control sanitario de los animales, unas obligaciones que recaen sobre sus propietarios o responsables.



