Hachís al horno y latas de tomate: el método de una red criminal para enviar droga desde Málaga a toda Europa

Los investigadores detectaron un centro logístico en un polígono industrial de Mollina utilizado para procesar y camuflar la droga

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Parecían latas de tomate, pero en su interior no había conserva. En una nave industrial de Mollina, en la comarca de Antequera, una red criminal había montado un sistema para transformar piezas de hachís en cilindros, prensarlas dentro de envases metálicos y hacerlas pasar por mercancía legal. La operación ha terminado con la intervención de 816 kilos de hachís y la detención de dos personas de origen lituano.

La actuación ha sido desarrollada de forma conjunta por el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y la Policía Nacional, dentro de la operación denominada ‘Cónclave’/‘King’. Los dos detenidos están investigados por su presunta implicación en un delito contra la salud pública, en la modalidad de tráfico de drogas, y otro de pertenencia a organización criminal.

Según la información facilitada por la Agencia Tributaria y la Policía Nacional, la droga había llegado en camión hasta una nave industrial situada en la localidad malagueña. Allí, a puerta cerrada, las piezas de hachís eran manipuladas mediante un procedimiento diseñado para dificultar su detección: primero eran calentadas en hornos, después se les daba forma cilíndrica y finalmente eran prensadas dentro de latas.

El objetivo era que esos envases pasaran inadvertidos entre palés de mercancía legal. Para ello, las latas eran cerradas y etiquetadas con distintivos de una marca de pasta de tomate ajena a la trama. De esta forma, la organización pretendía camuflar la droga y trasladarla por vía terrestre hacia Europa.

La investigación se inició tras detectarse un supuesto centro logístico utilizado por una red criminal para recibir, manipular, procesar y envasar grandes cantidades de droga en un polígono industrial de Mollina. Los agentes constataron la presencia irregular de un camión extranjero que accedía a la nave en intervalos de tiempo reducidos, un movimiento que hizo sospechar a los investigadores sobre la actividad que se estaba desarrollando en el interior.

El pasado 30 de abril, los agentes realizaron la entrada en la nave para su inspección. Allí confirmaron sus sospechas al localizar 816 kilos de hachís ocultos en latas de tomate. En ese momento fueron detenidos los dos ciudadanos lituanos que, según la investigación, estaban al frente de la actividad ilícita.

El método empleado por la red consistía en utilizar pastillas de hachís de 100 gramos cada una. Estas eran introducidas previamente en diferentes hornos instalados en la nave, donde se calentaban para poder moldearlas. Después, la droga era transformada en piezas cilíndricas y prensada en el interior de las latas, que finalmente quedaban cerradas y etiquetadas como si formaran parte de una partida comercial ordinaria.

La operación ha sido desarrollada por funcionarios de la Unidad Combinada de Málaga de Vigilancia Aduanera y agentes adscritos a la Policía Judicial de la Comisaría de Antequera. Tras las detenciones, la autoridad judicial, la Sección Civil e Instrucción del Tribunal de Antequera, Plaza Uno, ha decretado el ingreso en prisión provisional para los dos investigados.

Con esta intervención, el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y la Policía Nacional han frustrado los planes de una red criminal que había instalado en la provincia de Málaga una infraestructura para preparar el hachís, camuflarlo en envases de apariencia legal y ponerlo en circulación fuera de España. La droga intervenida estaba ya dispuesta para su comercialización.