Las lluvias excepcionales registradas durante el mes de enero a causa del tren de borrascas han provocado un notable aumento en las reservas de los embalses de la provincia de Málaga, que alcanzan ya una media del 66,13% de su capacidad total, según los últimos datos actualizados a fecha 31 de enero de 2026. En conjunto, los siete embalses malagueños almacenan 398,86 hectómetros cúbicos, frente a los 359,49 hm³ de la semana anterior y muy por encima de los 168,29 hm³ registrados en la misma fecha del año pasado.
El embalse con mayor porcentaje de llenado es El Limonero, que se sitúa al 95,71% de su capacidad, con 13,40 hm³, tras un incremento muy significativo respecto al mismo periodo de 2025, cuando apenas alcanzaba los 6,79 hm³. También destacan Conde de Guadalhorce, con un 88,90% y 59,11 hm³, y La Concepción, que alcanza el 83,51% de su capacidad, con 48,05 hm³ almacenados.
En el sistema del Guadalhorce, los embalses presentan una evolución positiva tras las intensas precipitaciones. Guadalteba se sitúa en el 72,64%, con 111,36 hm³, mientras que Guadalhorce alcanza el 52,67%, con 66,22 hm³. Ambos mejoran de forma clara los registros de la semana anterior y duplican ampliamente los niveles del pasado año. Por su parte, Casasola se encuentra al 52,35%, con 11,37 hm³, aunque continúa siendo uno de los embalses con menor volumen acumulado.
En la comarca de la Axarquía, La Viñuela, el mayor embalse de la provincia por capacidad, se sitúa al 54,36%, con 89,35 hm³ almacenados, una cifra muy superior a los 35,67 hm³ que presentaba hace justo un año. Este incremento supone un alivio significativo para una zona especialmente castigada por la sequía en los últimos ejercicios.
El balance general refleja una recuperación clara de los recursos hídricos en la provincia de Málaga tras un mes de enero marcado por precipitaciones persistentes y abundantes. Aunque la situación mejora de forma notable respecto a años anteriores, los datos siguen siendo objeto de seguimiento ante la evolución meteorológica de los próximos meses y la gestión de los recursos de cara a la primavera y al verano.




