Encontrar una vivienda de alquiler en Málaga es hoy bastante más complicado y mucho más caro que hace cinco años. El mercado se ha estrechado de forma notable y los precios han seguido una trayectoria ascendente en un contexto de fuerte reducción de la oferta y de mayor presión entre quienes buscan piso.
Esa es una de las principales conclusiones del estudio “Radiografía del alquiler 2020-2025” publicado por idealista, que retrata un cambio profundo en el mercado residencial español desde el cierre de 2020. En el caso de Málaga, el informe refleja una subida del 62% en el precio del alquiler en ese periodo, mientras que la oferta disponible se ha reducido un 69%.
El análisis parte del contexto generado tras la pandemia y el estado de alarma, cuando se produjo un incremento de la oferta de viviendas en alquiler por el parón del mercado durante el confinamiento. Durante aquellos meses apenas se cerraron operaciones y muchas viviendas quedaron acumuladas en la base de datos, especialmente en los mercados más dinámicos, donde la rotación era mayor.
Con ese aumento coyuntural del stock y los precios a la baja, muchas familias aprovecharon para alquilar o cambiar de vivienda. Sin embargo, cinco años después, la situación es muy distinta. Según el estudio, muchas de esas viviendas vuelven al mercado al finalizar los contratos con rentas mucho más elevadas, en un escenario marcado por una oferta un 61% más baja en España, unos precios un 40% más altos y una competencia entre familias que ha crecido un 483%.
En ese mapa nacional, Málaga aparece entre las capitales con un ajuste más severo del mercado del alquiler. La ciudad comparte con Girona una caída del 69% en la oferta, situándose entre los principales descensos del país, solo por detrás de ciudades como Barcelona, donde la reducción alcanza el 90%, Granada con un 76%, Palma con un 75%, Madrid con un 73% y otras capitales como San Sebastián, Las Palmas de Gran Canaria o Sevilla, todas ellas con un retroceso del 72%.
El comportamiento de los precios también coloca a Málaga entre los mercados más tensionados. El incremento del 62% en las rentas la sitúa entre las subidas más destacadas del conjunto nacional, solo por detrás de Valencia con un 82%, Alicante con un 73%, Segovia con un 71% y por delante de otras capitales como Santa Cruz de Tenerife (58%), Guadalajara (57%) o Madrid (54%).
El informe vincula directamente esta evolución a la combinación de menos viviendas disponibles y una mayor demanda, un cóctel que ha endurecido las condiciones de acceso al alquiler en buena parte del país. Esa reducción del stock, según idealista, ha provocado además un fuerte aumento de la competencia por cada inmueble que sale al mercado.
A escala nacional, los mayores incrementos de esa presión se han registrado en Lleida, donde la competencia se ha disparado un 1.050%, seguida de Palma (1.041%), Burgos (976%), Barcelona (917%) y Granada (917%). En el caso de Madrid, el crecimiento ha sido del 558%. El estudio no detalla en el texto remitido el dato concreto de competencia para Málaga, aunque sí enmarca a la capital dentro de un escenario general de fuerte tensión en el alquiler.
Frente a este panorama, solo siete capitales cuentan actualmente con más oferta de alquiler que a cierre de 2020. Se trata de Cuenca, Ceuta, Lugo, Segovia, Cáceres, Badajoz y Jaén. En todas las demás, el mercado se ha contraído en mayor o menor medida.
En el extremo opuesto a las mayores subidas de precios aparecen Bilbao, San Sebastián y Melilla, donde el alquiler ha crecido un 22% en cinco años. También registran incrementos más moderados ciudades como Huesca (23%), Vitoria (24%), Córdoba (25%) y Pamplona (26%).
La fotografía que deja este estudio confirma, en definitiva, un mercado del alquiler mucho más exigente que el de 2020. En Málaga, la combinación de una caída del 69% en la oferta y de una subida del 62% en los precios refleja con claridad esa transformación y el aumento de las dificultades para acceder a una vivienda arrendada.



