La Guardia Civil investiga a un conductor por cuatro presuntos delitos contra la Seguridad Vial después de que supuestamente huyera de un control de alcohol y drogas, circulara de forma temeraria por Málaga, chocara frontalmente contra otro vehículo y continuara la fuga a pie. Los agentes comprobaron posteriormente que, además, carecía de permiso de conducción.
Los hechos ocurrieron el pasado 6 de abril de 2026, cuando el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Málaga estableció un punto de verificación de alcohol y drogas en una de las vías de acceso a la capital.
Los agentes dieron el alto al conductor de un vehículo al comprobar que no utilizaba el cinturón de seguridad. Según la información facilitada por la Guardia Civil, del interior del turismo procedía un fuerte olor a cannabis y el conductor presentaba síntomas que hacían sospechar que podía encontrarse bajo la influencia de drogas.
Cuando fue requerido para someterse a las pruebas reglamentarias, el hombre emprendió la huida del control. La Guardia Civil sostiene que circuló a gran velocidad y de forma temeraria hasta adentrarse en el casco urbano de Málaga.
Colisión frontal y fuga a pie
Durante la huida, el vehículo colisionó frontalmente contra otro turismo que, según el instituto armado, circulaba correctamente. El siniestro se saldó únicamente con daños materiales.
Tras el choque, el conductor abandonó su vehículo y continuó huyendo a pie.
Posteriormente fue detenido por el Grupo de Investigación y Análisis del Tráfico (GIAT) de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Málaga.
El hombre está siendo investigado como presunto autor de cuatro delitos contra la Seguridad Vial: negativa a someterse a las pruebas de drogas, conducción bajo la influencia de sustancias estupefacientes, conducción temeraria y conducción sin permiso.
La Guardia Civil señala que estos hechos se encuentran recogidos en los artículos 379.2, 380 y 383 del Código Penal.
Según la información difundida por el cuerpo, estos delitos pueden llevar aparejadas penas de prisión de tres a seis meses, multas de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo superior a un año y de hasta cuatro años.
La Guardia Civil ha recordado además la relación existente entre el consumo de alcohol y sustancias estupefacientes y la siniestralidad vial, al incrementar el riesgo de sufrir un accidente.



