Transferencias de 100.000 euros, una cuenta en Portugal, una embarcación pagada con fondos del club y un contrato bajo sospecha. Ese es el escenario que ha destapado la investigación de la Policía Nacional en torno al gerente de un prestigioso club social y deportivo de la zona este de Málaga, detenido como presunto autor de varios delitos económicos junto a un familiar directo.
Los hechos denunciados se remontan al año 2021, aunque la actuación policial ha trascendido este 24 de marzo de 2026, cuando la Policía ha informado del arresto del investigado por su presunta implicación en delitos de apropiación indebida, falsedad documental, administración desleal y blanqueo de capitales.
La investigación se inició a raíz de una solicitud del Juzgado de Instrucción número 3 de Málaga, después de que el presidente de la junta directiva del club denunciara en sede judicial una serie de actuaciones supuestamente llevadas a cabo por quien ocupaba el cargo de gerente de la entidad. Según la información policial, el investigado ejercía un alto grado de confianza personal e institucional dentro del club y tenía además el control efectivo y exclusivo de las cuentas bancarias.
A partir de ahí, el Grupo II de Delitos Económicos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Málaga asumió las pesquisas. Los agentes analizaron de forma minuciosa la documentación aportada por el denunciante y solicitaron medidas judiciales de investigación para esclarecer por completo los hechos denunciados.
El examen de la documentación y de los flujos monetarios entre cuentas bancarias permitió, según la Policía, acreditar la presunta comisión del delito y concretar la participación de una segunda persona. Se trata de un familiar directo del detenido, que también ha sido arrestado al figurar como titular de la cuenta bancaria a la que fue transferido el dinero procedente del club.
La cantidad supuestamente apropiada asciende a 200.000 euros. La investigación recoge la existencia de dos transferencias de 100.000 euros cada una desde la cuenta del club a esa cuenta bancaria. Siempre según la versión policial, el dinero era reenviado de forma prácticamente inmediata a una cuenta bancaria portuguesa, cuyo beneficiario sería una sociedad dedicada a la inversión.
El análisis de las cuentas también permitió aflorar otra operación que ha llamado la atención de los investigadores: la compra de una embarcación presuntamente abonada directamente con fondos del club. La factura de adquisición, además, figuraría a nombre de un familiar directo del principal investigado.
La investigación también pone el foco en un contrato de prestación de servicios firmado entre el club y otra sociedad mercantil de la que el detenido sería socio y administrador único. En ese documento, según la información policial, se habría simulado la participación de una tercera persona mediante la falsificación de su firma, un extremo que refuerza la imputación por presunta falsedad documental.
La denuncia presentada por la presidencia del club activó así una investigación judicial y policial de notable complejidad, centrada en reconstruir el recorrido del dinero y determinar el alcance de las operaciones supuestamente realizadas desde una posición de control interno sobre la entidad.
Por el momento, la Policía Nacional mantiene que la investigación ha permitido identificar un presunto desvío de fondos del club, el uso de cuentas de terceros, el traslado posterior del dinero al extranjero y la existencia de operaciones patrimoniales y mercantiles supuestamente sufragadas o articuladas con recursos de la propia entidad.
El caso continúa bajo investigación después de que los agentes hayan detenido a dos personas en relación con estos hechos: el que fuera gerente del club y un familiar directo vinculado a la cuenta bancaria a la que se habría transferido parte del dinero.



