Desmantelada una plantación de marihuana con casi 210 plantas en una finca rural ocupada de Arenas, Axarquía

Los dos detenidos están investigados por un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico

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Foto de archivo.

Una vivienda rural aislada de Arenas, en la Axarquía, ocultaba una plantación de marihuana en avanzado estado de desarrollo y conectada ilegalmente a la red eléctrica. La Guardia Civil ha detenido a dos personas como presuntas responsables de un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico.

La actuación ha permitido intervenir 209 plantas de marihuana, con un peso bruto de 54 kilogramos, además de 1.093 gramos de cogollos ya procesados y dispuestos para su venta. Durante el registro también se localizaron 400 euros en efectivo.

La investigación comenzó cuando efectivos del Equipo ROCA de la Compañía de la Guardia Civil de Vélez-Málaga, dentro de sus labores contra los delitos cometidos en explotaciones agrícolas y ganaderas de zonas rurales, tuvieron conocimiento de la posible existencia de un cultivo ilegal de marihuana en una vivienda rural aislada del término municipal de Arenas.

Según las pesquisas, los responsables habían ocupado el inmueble tanto como lugar de residencia como para instalar la infraestructura necesaria para el cultivo y posterior tráfico de sustancias estupefacientes. En el interior de la vivienda se había habilitado el sistema necesario para mantener la plantación, con equipos de iluminación y ventilación.

Los agentes constataron además la existencia de un enganche ilegal a una torreta de suministro eléctrico, utilizado para garantizar el funcionamiento ininterrumpido de la infraestructura de cultivo. Este tipo de conexión permitía mantener activos los sistemas necesarios para el desarrollo de las plantas sin asumir el consumo eléctrico correspondiente.

Con los indicios recopilados, la Guardia Civil solicitó la correspondiente autorización judicial para llevar a cabo el registro de la vivienda. La entrada permitió confirmar la existencia de la plantación y proceder a la intervención de las plantas, los cogollos procesados y el dinero en efectivo.

Tras el registro, los agentes procedieron a la detención de dos personas por su presunta implicación en un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico. La operación ha permitido desmantelar una infraestructura de cultivo instalada en una zona rural de difícil control y vinculada, según la investigación, al posterior tráfico de marihuana.