De Alozaina para Europa: el RC Celta sobrevive al Olympique de Lyon con un gol del malagueño Javi Rueda

El carrilero de Alozaina solo necesitó 45 minutos para dejar su sello en el empate (1-1) entre el Celta y el Olympique de Lyon en la Europa League

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Javi Rueda celebrando el gol/Celta

Solo necesitó 45 minutos para dejar su huella en una eliminatoria europea. Tiempo suficiente para aparecer cuando el partido lo pedía y para demostrar por qué su nombre empieza a escucharse con fuerza en Vigo. Javi Rueda, futbolista natural de Alozaina (Málaga), firmó uno de esos momentos que marcan una noche continental en el empate (1-1) entre el RC Celta y el Olympique de Lyon en la ida de los octavos de final de la Europa League.

El carrilero se vació en el campo sin encontrarse en un estado físico óptimo, algo que confirmaron después del partido tanto Claudio Giráldez como el propio jugador en la rueda de prensa posterior. Pero a veces el fútbol se resume en eso: aparecer cuando el equipo lo necesita.

Y Rueda apareció.

Durante la primera mitad, el Celta buscó profundidad ante un rival que había demostrado sobradamente su nivel en Europa. El Olympique de Lyon llegó a Vigo como líder de la primera fase de la Europa League, un equipo acostumbrado a imponer ritmo y jerarquía en este tipo de escenarios.

Pero Giráldez tenía claro dónde podía encontrar una grieta en el sistema del conjunto francés. El técnico celeste sabía que el perfil de Javi Rueda, su velocidad y su capacidad para atacar espacios desde el carril, podían hacer daño a la defensa gala.

No se equivocó.

La jugada nació de una combinación rápida del Celta, de esas que empiezan a acelerarse cuando el balón encuentra a los futbolistas adecuados. El equipo gallego movió la pelota con intención hasta que apareció el espacio.

Entonces irrumpió Javi Rueda.

El malagueño rompió por la banda derecha como una flecha, atacando el área con determinación. Llegó desde atrás, con potencia y lectura, y cuando el balón cayó en su zona resolvió con la naturalidad de un delantero, culminando la jugada con un gol que adelantaba al conjunto celeste.

Un tanto que resumía perfectamente su estilo: velocidad, valentía y decisión.

El Lyon terminaría reaccionando para dejar el marcador en empate a uno, tras quedarse con un jugador menos el conjunto gallego, un resultado que mantiene abierta la eliminatoria y que confirma por qué el conjunto francés fue uno de los equipos más sólidos de la fase inicial del torneo. Pero el momento de la noche ya tenía dueño.

La temporada que está confirmando a Javi Rueda

El gol europeo no es una anomalía. La temporada de Javi Rueda está siendo una de las grandes historias del Celta.

Partido a partido, el futbolista de Alozaina ha demostrado que la apuesta del club por su perfil fue acertada. Su crecimiento ha sido constante, ganando peso en el equipo y consolidándose como una de las piezas más dinámicas del sistema de Giráldez.

En Vigo ya ha logrado algo que solo se consigue con rendimiento y personalidad: el respeto y el cariño de la afición celeste.

Un reconocimiento que no le resulta nuevo. Antes de llegar a Galicia, Rueda ya dejó huella en clubes como el Real Murcia y el Albacete, donde su rendimiento le convirtió en un jugador muy recordado.

De Alozaina al escenario europeo

Hay trayectorias que explican bien lo imprevisible que puede ser el fútbol. La de Javi Rueda es una de ellas.

Desde Alozaina, un pequeño municipio de la Sierra de las Nieves, hasta marcar en unos octavos de final de la Europa League, el carrilero malagueño ha construido su camino paso a paso, con trabajo y paciencia.

Hoy su nombre empieza a sonar con fuerza en el fútbol español y su rendimiento le sitúa como el futbolista malagueño más destacado del momento.