La Audiencia de Málaga ha condenado a tres años de prisión a un hombre por intentar acabar con la vida de un agente de la Guardia Civil, al que apuñaló meses después de que este lo hubiera detenido en el ejercicio de sus funciones. Además de la pena de cárcel, el condenado no podrá acercarse ni comunicarse con la víctima durante seis años.
La sentencia considera probado que, tras aquella intervención policial, el acusado desarrolló una obsesión personal hacia el guardia civil, influida por la patología psiquiátrica que padecía. En agosto de 2024, después de mantener una fuerte discusión con el agente, le asestó una puñalada que le provocó lesiones de extrema gravedad y puso en riesgo su vida.
Como consecuencia de la agresión, el guardia civil tuvo que ser intervenido de urgencia y ha continuado recibiendo tratamiento médico, además de permanecer pendiente de nuevas operaciones por las secuelas sufridas. La Sala también concluye que el acusado tenía afectadas sus capacidades intelectiva y volitiva en el momento de los hechos debido a su trastorno, circunstancia que se ha tenido en cuenta al apreciar una eximente incompleta de alteración psíquica.
Por estos hechos, el tribunal lo condena por un delito de homicidio en grado de tentativa, con la concurrencia de la citada eximente incompleta y la atenuante de reparación del daño. Asimismo, deberá indemnizar al agente con 15.000 euros por los daños físicos, psicológicos y morales ocasionados, una cantidad que, según recoge la resolución, ya ha sido abonada íntegramente.
La sentencia es firme, ya que el acusado mostró su conformidad con las acusaciones formuladas durante el procedimiento.



