Condenado en Málaga a tres años de cárcel por apropiarse de dos coches de lujo valorados en más de 180.000 euros

Los vehículos fueron retirados con el consentimiento de la administradora, a la que el condenado convenció aprovechando su situación económica

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Policía Nacional

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha condenado a tres años de prisión a un hombre por apropiarse indebidamente de dos vehículos de alta gama, valorados en más de 180.000 euros, tras ganarse la confianza de la administradora de una sociedad propietaria de los coches, que atravesaba graves dificultades económicas.

Según informa Europa Press, el alto tribunal andaluz ha estimado parcialmente el recurso presentado por la defensa, lo que ha supuesto una rebaja significativa de la pena impuesta inicialmente por la Audiencia de Málaga.

De casi seis años de prisión a una condena de tres

En una primera resolución, el acusado había sido condenado a cinco años y nueve meses de prisión por un delito de apropiación indebida y otro de desobediencia. Sin embargo, el TSJA ha decidido absolverlo del delito de desobediencia y aplicar una circunstancia atenuante en relación con el delito principal, lo que ha derivado en una condena final de tres años de cárcel.

No obstante, el tribunal confirma íntegramente los hechos probados recogidos en la sentencia dictada en su día por la Audiencia Provincial de Málaga.

Vehículos entregados en depósito para su venta

La resolución judicial detalla que los dos vehículos de alta gama eran propiedad de una sociedad mercantil y que, en diciembre de 2013, la entonces administradora de la empresa los entregó en depósito a una entidad comercializadora, con el objetivo de que se procediera a su venta.

En ese contexto, el acusado, conocedor de las dificultades económicas que atravesaba la sociedad, se presentó ante la mujer como un supuesto “rescatador de empresas en apuros”, asegurándole que tenía capacidad para ayudar a la sociedad a salir de su delicada situación financiera.

Una relación de confianza construida de forma deliberada

Según recoge la sentencia, el acusado logró generar una relación de confianza con la administradora, reforzada además por el hecho de que supuestamente tenía un negocio en las inmediaciones, lo que incrementó la credibilidad de su ofrecimiento.

Aprovechando esa confianza y sabiendo que los vehículos estaban depositados en un concesionario para su venta, el hombre le propuso trasladarlos a otro lugar “mejor”, con el argumento previo de que era necesario repararlos.

La mujer, convencida de la buena fe del acusado y creyendo que su intención era ayudarla, autorizó la retirada de los vehículos, que se llevó a cabo en abril de 2014, tal y como consideró probado la Sala de Málaga.

Excusas constantes y desaparición de los coches

La sentencia señala que, cada vez que la administradora preguntaba por el paradero de los coches, el acusado le respondía que se encontraban en su garaje, en una nave o en un taller, sin llegar nunca a devolverlos.

En junio de 2015, un juzgado de lo Mercantil declaró en concurso a la sociedad de la mujer, procediéndose al nombramiento de administradores y peritos judiciales de una empresa especializada.

Como parte de ese procedimiento, se acordó el embargo judicial de los vehículos, pero, pese a los requerimientos realizados, el acusado nunca los devolvió.

Intención de apropiación desde el inicio

El TSJA subraya en su resolución que el acusado hizo suyos los vehículos, y que esa conducta respondía a una intención clara desde el primer momento, ya que su acercamiento a la administradora tuvo como finalidad su propio enriquecimiento.

Además, la sentencia precisa que el hombre se apoderó también de otros bienes, que no han sido objeto de reclamación judicial al existir terceros hipotecarios, circunstancia que impidió su inclusión en el procedimiento penal.