La Audiencia de Málaga ha condenado a 20 años y ocho meses de prisión a un hombre por asesinar a su mujer, Eva María, a la que atacó con un cuchillo de cocina y apuñaló hasta en 12 ocasiones en el domicilio que ambos compartían en Benajarafe, núcleo poblacional de Vélez-Málaga.
Según la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press y que fue adelantada por Diario SUR, el acusado no solo ha sido condenado por el crimen, sino también por haber sometido a la víctima a un prolongado contexto de maltrato físico y psicológico, amenazas, humillaciones, control y episodios de violencia durante prácticamente los 14 años que duró la relación.
Una relación marcada por el control, los celos y la violencia
La resolución judicial considera probado que, durante la relación sentimental, el acusado actuó con ánimo de menoscabar la integridad psicológica de su pareja y la sometió a un trato “humillante y degradante”. Ese comportamiento derivó en episodios violentos en los que el hombre amedrentó y golpeó a la mujer.
La sentencia recoge que el acusado mantenía con ella una actitud de control, celos y desprecio, incluso cuando la víctima se encontraba con sus hermanas. También se describen reacciones violentas y desproporcionadas ante cualquier desencuentro de pareja, con agresiones como patadas en la barriga, puñetazos, lanzamiento de platos y amenazas.
La víctima llegó a denunciarlo hasta en tres ocasiones desde 2002, según consta en la resolución. Además, meses antes del crimen, durante una discusión en la que estaba presente la hija común, el acusado se hizo con un hacha y la amenazó haciendo ademán de golpearla en la cabeza.
Una discusión que se prolongó durante todo el día
El asesinato ocurrió el 28 de mayo de 2022 en el domicilio común de la pareja, situado en Benajarafe, en el municipio malagueño de Vélez-Málaga. Según los hechos probados, aquel día el acusado inició una discusión a voces con la víctima. La tensión se mantuvo durante horas y, por la tarde, la situación se volvió todavía más violenta.
La sentencia indica que el tono del acusado fue cada vez más agresivo, hasta llegar a dar golpes, romper mobiliario de la vivienda y destrozar la vajilla de la cocina. Ante esta situación, la mujer le advirtió de que iba a llamar a la Guardia Civil, momento en el que él le dijo que, si llamaba a la policía, la iba a matar, repitiendo esa amenaza en varias ocasiones.
Durante esa discusión, que se prolongó durante horas, el acusado golpeó a la víctima en el oído, la boca, el pie y los brazos. Ya de madrugada, seguía gritando de forma cada vez más violenta, con expresiones de desprecio hacia la mujer, según recoge la resolución judicial.
Doce puñaladas con un cuchillo de cocina
En un momento de la madrugada, el hombre cogió un cuchillo de cocina de sierra, de unos diez centímetros de hoja, y se abalanzó sobre Eva María. La sentencia subraya que lo hizo de forma sorpresiva y sin que ella pudiera defenderse.
El acusado le clavó el cuchillo hasta en 12 ocasiones. Según el fallo, las heridas, por su localización y circunstancias, no buscaban otra cosa que aumentar el sufrimiento de la víctima, que no pudo hacer nada para defenderse. Las lesiones le provocaron finalmente la muerte.
Tras el crimen, el condenado intentó quitarse la vida, aunque no lo consiguió.
Las palabras del acusado ante la Policía Nacional
La resolución también recoge lo que el acusado manifestó a la llegada de los agentes de la Policía Nacional. Según la sentencia, lo hizo “con desprecio” y llegó a decir: “Está con otro y yo no soy cornudo de nadie, la mato vaya, le he tirado a matarla, vaya mierda de cuchillo que se ha doblado cuando le he tirado, me he querido matar y mira lo que me ha pasado, se me ha partido la cuerda y me he roto las piernas”.
Estas manifestaciones forman parte del relato de hechos considerados probados por la Sala y refuerzan, según la resolución, el contexto de violencia, amenazas y desprecio hacia la víctima.
Condena por asesinato, maltrato habitual y amenazas
La Audiencia de Málaga condena al acusado por un delito de asesinato a 20 años de prisión. Además, le impone 66 días de trabajos en beneficio de la comunidad por un delito de maltrato habitual y ocho meses de prisión por un delito de amenazas.
En total, la pena asciende a 20 años y ocho meses de cárcel.
La sentencia aplica las agravantes de parentesco y género, además de la atenuante de drogadicción. El fallo se alcanza con la conformidad del acusado y de su defensa con la calificación y la pena solicitadas por el fiscal, a la que se adhirieron tanto la acusación particular como la acusación popular.
500.000 euros de indemnización para los hijos de la víctima
El condenado deberá indemnizar a cada uno de los cinco hijos de la víctima con 100.000 euros, lo que eleva la responsabilidad civil total a 500.000 euros.
La resolución judicial deja acreditado un historial de violencia sostenida durante años y culminado en un crimen machista cometido en el domicilio familiar de Benajarafe. Una sentencia que cierra judicialmente, con la conformidad del acusado, un caso marcado por el maltrato, las amenazas y el asesinato de una mujer tras casi 14 años de relación.



