Cae una red lituana dedicada al robo y reventa de coches en la Axarquía

Los vehículos eran sustraídos en la provincia de Málaga, “enfriados” y posteriormente manipulados para reintroducirlos en el mercado

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Operación Cabo.

Un entramado criminal especializado en la sustracción de vehículos y su posterior reventa ha sido desarticulado tras una investigación policial desarrollada durante más de tres meses en la provincia de Málaga. La operación, bautizada como Operación Cabo, se ha saldado con seis detenidos, 13 vehículos recuperados y el ingreso en prisión provisional de cuatro de los arrestados.

La organización, de origen lituano, operaba en la comarca de la Axarquía y estaba presuntamente detrás de decenas de robos de coches en la provincia malagueña. Todos los vehículos sustraídos respondían a un mismo patrón: eran de una conocida marca japonesa y tenían poco kilometraje, una circunstancia que incrementaba su valor en el mercado de reventa.

La investigación fue iniciada por el Grupo de UDYCO de la Comisaría Local de Vélez-Málaga a principios de año, a raíz del aumento de denuncias por el robo de varios vehículos. Los agentes detectaron desde el primer momento coincidencias claras entre los casos, tanto por el tipo de automóvil sustraído como por el modo de actuación.

Una red asentada en Málaga y dirigida desde Almería

Las primeras indagaciones permitieron identificar la actividad de varios miembros de una organización criminal lituana desplegados en la provincia de Málaga, mientras que sus principales responsables se encontraban afincados en Almería.

Según la investigación, la red estaba perfectamente estructurada. Desde la provincia almeriense, los líderes marcaban las directrices al resto del grupo, distribuido en distintos puntos de Málaga. Dentro del entramado había una parte dedicada específicamente a sustraer los vehículos, que posteriormente eran trasladados a lugares apartados para permanecer fuera de circulación y alejarse del control policial durante un tiempo.

Ese proceso, conocido en el argot policial como “enfriar” los vehículos, servía como paso previo a una segunda fase clave para la organización: su manipulación para devolverlos al mercado con una apariencia legal.

El “maquillado” de los coches robados

Una vez transcurrido ese periodo, los coches eran llevados a Almería, donde se les practicaba un “maquillado”. Según la Policía, esta fase consistía en cambiar la matrícula, alterar el número de bastidor y dotar a los vehículos de nueva documentación para tratar de introducirlos de nuevo en el mercado lícito.

El objetivo era venderlos tanto en España como en otros países de la Unión Europea. Para ello, la organización contaba también con personal especializado en la falsificación de documentos, una pieza esencial para dar apariencia legal a los vehículos sustraídos.

La elección de coches con muy pocos kilómetros de uso no era casual. Esa circunstancia permitía a la red obtener grandes beneficios económicos, ya que los automóviles podían ser revendidos a un alto precio una vez manipulados.

Detenidos en Málaga, Almería y Alicante

Durante el operativo, los agentes arrestaron al supuesto líder de la organización en Almería. Además, fueron detenidos cuatro miembros de la rama lituana en la provincia de Málaga, concretamente en las localidades de Mijas y Vélez-Málaga, así como otro integrante más en Orihuela (Alicante).

Del total de seis detenidos, la autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión provisional de cuatro de ellos.

Material de falsificación, herramientas y dinero en efectivo

En el marco de la operación se practicaron numerosos registros en los que los investigadores intervinieron material para la falsificación, elementos identificativos de vehículos, herramientas físicas para la sustracción y también programas informáticos para el clonado de centralitas y llaves.

Junto a todo ese material, los agentes localizaron además más de 2.000 euros en efectivo.

Hasta el momento, la investigación ha permitido recuperar 13 vehículos, que ya han sido entregados a sus legítimos propietarios.

La investigación sigue abierta

La Operación Cabo no se da todavía por cerrada. La Policía mantiene abierta la investigación y continúa analizando de forma exhaustiva toda la información recabada durante los registros y detenciones.

Por ello, no se descartan nuevos arrestos ni la recuperación de más vehículos relacionados con esta trama de tráfico ilícito de automóviles que operaba desde la Axarquía y extendía su actividad a otras provincias.