Nueve personas han sido detenidas en una operación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil. La organización utilizaba armas, falsos uniformes y balizas para seguir a sus víctimas y se le atribuyen tres asaltos en Málaga.
Una organización criminal especializada en asaltar a recaudadores de negocios regentados por empresarios chinos ha sido desarticulada tras una investigación que comenzó a raíz de varios golpes cometidos en Málaga. Nueve personas, siete hombres y dos mujeres, han sido detenidas por su presunta implicación en una red que actuaba también en Sevilla y Murcia y cuyos botines podían alcanzar los 90.000 euros.
Los primeros asaltos atribuidos al grupo tuvieron como escenario el polígono Guadalhorce de Málaga, donde los investigadores sitúan tres robos, el primero de ellos cometido en febrero. La organización seleccionaba a personas encargadas de recaudar importantes cantidades de efectivo de establecimientos vinculados a empresarios asiáticos y estudiaba sus movimientos antes de ejecutar los atracos.
Uno de los episodios registrados en Málaga destacó por la violencia ejercida contra la víctima. Según la investigación, un recaudador recibió una paliza y posteriormente fue arrastrado durante decenas de metros por el vehículo utilizado por los atracadores para escapar.
La víctima se había aferrado al asa del bolso en el que transportaba el dinero mientras los asaltantes tiraban desde el otro extremo. Como consecuencia, sufrió importantes quemaduras por el roce contra el asfalto.
Disfraces, armas y balizas para preparar los golpes
El grupo utilizaba un método especialmente elaborado para acercarse a sus objetivos sin levantar sospechas. Sus integrantes podían hacerse pasar por agentes de la autoridad o utilizar vestimenta similar a la de trabajadores de limpieza y mantenimiento para acceder discretamente a los polígonos industriales.
Desde allí vigilaban y seguían los movimientos de los recaudadores. La investigación señala además que la organización disponía de integrantes con conocimientos tecnológicos avanzados, encargados de instalar balizas y otros sistemas de geolocalización en los vehículos de las víctimas.
Estos dispositivos permitían conocer su ubicación en tiempo real y elegir el momento para ejecutar el asalto. En algunos casos, los sospechosos llegaron a provocar colisiones de tráfico para interceptar los coches, incluso en plena autovía.
Tras los tres golpes investigados en Málaga, la actividad atribuida al grupo se desplazó a la provincia de Sevilla. Los agentes relacionan a la organización con otros tres robos cometidos en Sevilla capital, Mairena del Alcor y Osuna.
Los ataques habrían adquirido entonces todavía mayor violencia, especialmente durante las interceptaciones de los vehículos utilizados por los recaudadores que trabajaban para empresarios instalados en áreas industriales próximas al aeropuerto sevillano.
Chalecos policiales y pistolas para tender emboscadas
La investigación atribuye a la misma organización otro asalto cometido en San Pedro del Pinatar, en Murcia, siguiendo un procedimiento similar.
Una vez obtenida información sobre los movimientos de sus objetivos, los integrantes de la red preparaban emboscadas cuando las víctimas se desplazaban en sus vehículos hacia zonas comerciales.
Para ejecutar algunos de estos golpes utilizaban chalecos similares a los empleados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, además de pistolas y material policial, entre el que se encontraban defensas extensibles.
La organización disponía, según los investigadores, de una estructura definida y un reparto específico de funciones. Algunos integrantes ejecutaban directamente los atracos, mientras otros se especializaban en colocar dispositivos de geolocalización o realizar labores de seguimiento y vigilancia.
Nueve detenidos y cuatro enviados a prisión
Las pesquisas desarrolladas por la Policía Nacional y la Guardia Civil permitieron identificar y localizar a los presuntos responsables. Finalmente han sido detenidas nueve personas, siete hombres y dos mujeres.
A los investigados se les atribuyen, en función de su presunta participación, delitos de robo con violencia, falsedad documental, contra la salud pública, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal. Cuatro de los arrestados han ingresado en prisión provisional y sobre uno de ellos pesaba además una orden de búsqueda de un juzgado por otro delito violento.
Los agentes realizaron 11 registros domiciliarios en Sevilla capital, Utrera y Dos Hermanas, localidades donde estaban asentados los investigados.
Durante las entradas se intervinieron armas de fuego largas y cortas, munición, armas blancas, balizas y sistemas de geolocalización, así como prendas supuestamente utilizadas durante los atracos y abundante documentación relacionada con la investigación.
También fueron localizados 1,4 kilos de hachís en tabletas y bellotas, diferentes cantidades de cocaína y heroína y dinero en efectivo.
La operación, denominada ‘Taoyán-Sinagua’, ha sido desarrollada conjuntamente por unidades de la Policía Nacional y la Guardia Civil de Málaga y Sevilla. Hasta el momento, los investigadores relacionan a la organización con siete asaltos: tres en Málaga, tres en la provincia de Sevilla y uno en Murcia, mientras cuatro de los nueve detenidos permanecen en prisión provisional.



