El Puerto de Málaga ha sido escenario del primer intento conocido de introducir marihuana procedente de Estados Unidos en España por vía marítima. La operación, bautizada como “Alfalfa-Padana”, ha culminado con la aprehensión de 323 kilogramos de esta sustancia estupefaciente por parte de la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria.
El hallazgo tuvo lugar tras una inspección llevada a cabo por la Unidad de Análisis de Riesgo de la Aduana del puerto malagueño, una unidad conjunta compuesta por efectivos de ambos cuerpos. La droga fue localizada oculta entre más de 4.500 kilogramos de alfalfa, mercancía que figuraba como carga legal en la documentación del contenedor marítimo.
La marihuana, envasada al vacío y distribuida en grandes bolsas de plástico, fue cuidadosamente camuflada entre la hierba forrajera, lo que en un primer momento dificultó su detección. Sin embargo, la minuciosidad de los agentes permitió descubrir el alijo y dar inicio a una investigación que ha revelado la existencia de una organización criminal estructurada con presencia en distintas provincias españolas.
El contenedor tenía como destino una nave en Granada
Las primeras diligencias permitieron conocer que el contenedor interceptado tenía como destino final una nave industrial situada en la localidad de Padul, en la provincia de Granada. Fue allí donde se llevó a cabo un registro que concluyó con la detención de uno de los integrantes del grupo criminal, encargado de recepcionar la marihuana una vez llegada a territorio español.
El operativo continuó en la provincia de Valencia, desde donde se había coordinado toda la logística de importación del contenedor. En concreto, los agentes registraron una nave en Benaguacil y un domicilio en la localidad de Pobla de Vallbona, donde fue arrestado el segundo detenido, señalado como el responsable de haber ordenado la importación del cargamento.
Las pesquisas han permitido confirmar que, aunque la logística de descarga y distribución se gestionaba desde Granada, la dirección operativa y administrativa del alijo se realizaba desde Valencia. Además, los investigadores han acreditado que el destino final de la droga era el mercado europeo, adonde se pretendía trasladar por carretera una vez distribuida desde los puntos de recepción.
Dos detenidos y siete personas investigadas
Además de las dos detenciones, se ha procedido a investigar a otras siete personas relacionadas con los hechos, todas ellas implicadas en distintas fases del proceso de importación, recepción y posible distribución de la droga.
Los dos arrestados han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Málaga encargado del caso, acusados de delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.
La operación ha sido desarrollada por agentes de la Sección de Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil del Puerto de Málaga, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Málaga, así como la Unidad Combinada de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Málaga.
Un precedente preocupante para el Puerto de Málaga
Este caso marca un hito inédito en la actividad portuaria malagueña. Hasta la fecha, no se tenía constancia de intentos de introducir marihuana procedente de Estados Unidos a través del Puerto de Málaga, lo que refuerza la relevancia de esta intervención en el ámbito de la lucha contra el narcotráfico internacional y la importancia del puerto en este campo.
Las autoridades no descartan que este envío forme parte de una nueva ruta de entrada de droga a Europa y destacan la importancia del trabajo coordinado entre los distintos cuerpos policiales implicados. Gracias a su actuación, se ha impedido que una importante cantidad de droga llegue a su destino y se ha conseguido desmantelar una red que operaba entre Estados Unidos, Málaga, Granada y Valencia.



