La Policía Nacional ha esclarecido la estafa que dejó sin vacaciones a 55 clientes de una agencia de viajes en Málaga, cuyo dinero terminó en manos de una red criminal especializada en estafas sentimentales por Internet. Según la investigación, la gerente del negocio transfirió los fondos de los paquetes turísticos contratados por los afectados para enviarlos a un supuesto militar destinado en Líbano, con el que mantenía una relación virtual.
En total, más de 100.000 euros abonados por las familias malagueñas para viajes que nunca se llegaron a realizar fueron desviados. La agencia, con años de trayectoria en el sector, cerró de forma repentina, lo que motivó la denuncia de más de medio centenar de perjudicados. La principal investigada ha ingresado en prisión provisional.
La operación ha permitido desarticular una organización criminal dedicada a fraudes amorosos y al blanqueo de capitales, que canalizaba el dinero a través de numerosas cuentas bancarias —muchas situadas en terceros países— y posteriormente lo invertía en criptomonedas como parte de la operativa delictiva.
En el marco de la investigación se ha detenido a 11 personas en distintas provincias: Málaga (5), Sevilla (1), Valladolid (1), Lleida (2) y Barcelona (2). Además, se han practicado siete registros domiciliarios.
Durante la operación, los agentes intervinieron 28.730 euros en efectivo y 8.725 dólares en criptoactivos, y procedieron al bloqueo preventivo de 10 inmuebles valorados en unos 600.000 euros y tres vehículos.
Transferencias por valor de 280.000 euros
La investigación, desarrollada por el grupo de Investigaciones Patrimoniales y Localización de Activos (IPLA) de la Comisaría Provincial de Málaga, permitió seguir el rastro del dinero transferido a diversas cuentas. El análisis bancario reveló que, en menos de un año, se realizaron transferencias por valor de 280.000 euros vinculadas a la estafa sentimental.
Uno de los principales destinos del dinero era la cuenta de una mujer afincada en Guissona (Lleida), que recibía cerca del 80% de los fondos y los desviaba posteriormente a plataformas de criptomonedas y a una empresa de informática. Esta mujer, que también había sido víctima de otro fraude amoroso, fue detenida junto al administrador del establecimiento, presuntamente implicado en labores de blanqueo. Ambos han ingresado igualmente en prisión provisional.
Las pesquisas se extendieron a Hospitalet de Llobregat (Barcelona), Medina del Campo (Valladolid) y Camas (Sevilla), donde fue arrestado un presunto mediador en la conversión de fondos a criptoactivos. Parte del dinero había sido transferido a cuentas en Bélgica y Lituania.
La denominada operación “Florazo” ha permitido desmantelar la estructura financiera de la red y recuperar parte del dinero, mientras la investigación continúa abierta para determinar el alcance total del perjuicio económico.



