La Guardia Civil ha destapado en la provincia de Málaga un presunto entramado dedicado al expolio de nidos y al tráfico ilegal de aves rapaces protegidas, una operación que se ha saldado con la detención de dos personas acusadas de delitos contra la fauna y falsedad documental. La investigación ha permitido recuperar varios polluelos de azor y gavilán que, presuntamente, iban a ser comercializados como si hubieran nacido legalmente en cautividad.
La denominada operación ‘Bétula’, desarrollada por agentes del Seprona, comenzó tras recibir información procedente del ámbito especializado de la cetrería que alertaba de la existencia de un grupo que, coincidiendo cada primavera con la época de reproducción, localizaba nidos de aves rapaces para sustraer sus crías.
Según la investigación, los sospechosos actuaban de forma organizada y conocían perfectamente las zonas de cría del azor común y el gavilán común. Una vez localizados los nidos, accedían a ellos para retirar parte de los polluelos, dejando siempre alguno en el nido para favorecer que las aves continuaran reproduciéndose en temporadas posteriores.
Un criadero para dar apariencia legal a las aves
La Guardia Civil sostiene que los investigados utilizaban un criadero autorizado de aves rapaces para dar apariencia legal al origen de los ejemplares capturados en la naturaleza. Allí les colocaban anillas metálicas reglamentarias y elaboraban certificados y documentos de cesión presuntamente falsificados con el fin de hacer pasar las crías silvestres por nacimientos producidos en cautividad.
Con esa documentación, las aves podían introducirse en el mercado, ya que la normativa CITES prohíbe expresamente el comercio de ejemplares procedentes del medio natural, alcanzando estos animales un elevado valor económico.
Localizados con dos polluelos ocultos en una mochila
Durante la investigación, los agentes establecieron varios dispositivos de vigilancia que permitieron localizar a los sospechosos en un paraje forestal de la Sierra de Alhaurín el Grande. Posteriormente interceptaron su vehículo, donde hallaron dos crías de gavilán ocultas en el interior de una mochila, sin anillas identificativas, además de diez anillas metálicas preparadas para ser colocadas en las aves.
Tras este hallazgo, la Guardia Civil registró, con autorización judicial, los domicilios de los detenidos y el núcleo zoológico implicado. En los registros se intervino abundante documentación, anotaciones manuscritas y croquis con la ubicación de distintos nidos que, según la investigación, habrían servido para planificar el expolio.
Las aves fueron devueltas a su hábitat
Los agentes tomaron muestras de ADN a las aves recuperadas para que el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil verificara la ausencia de parentesco entre los polluelos expoliados y las parejas reproductoras del centro utilizado en la investigación.
Una vez recuperados los animales, se organizó un dispositivo para su reintroducción inmediata en el medio natural, con la colaboración del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim), cuyos efectivos devolvieron los polluelos a su nido, situado a unos quince metros de altura sobre la copa de un árbol.
Los dos detenidos han sido puestos a disposición de la autoridad judicial, mientras la investigación se ha desarrollado en coordinación con la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo.



