La ruta empezaba en Cuba, hacía escala en Belgrado y terminaba, tras atravesar varios países europeos, principalmente en la provincia de Málaga. Agentes de la Policía Nacional, con la colaboración de EUROPOL y de la Policía de Serbia, han desarticulado una organización criminal de ámbito internacional que presuntamente se dedicaba al tráfico de personas desde Cuba hasta España.
La operación se ha saldado con ocho detenidos, siete de ellos en la provincia de Málaga y uno en Zamora. En concreto, las detenciones se han practicado en Torremolinos, donde han sido arrestadas seis personas; en Alhaurín de la Torre, con un detenido; y en Zamora, con otro arresto. Entre los investigados figuran dos de los presuntos responsables de la organización.
A los detenidos se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración irregular, falsedad documental y blanqueo de capitales. La investigación continúa abierta y la Policía Nacional no descarta que se produzcan nuevos arrestos.
Una ruta desde Cuba hasta España por Serbia, Grecia, Italia y Francia
Según la investigación policial, la red habría facilitado la entrada clandestina en España de al menos 40 ciudadanos de origen cubano, a los que cobraba cantidades próximas a los 3.000 euros por el trayecto.
El entramado captaba a los migrantes ofreciéndoles un paquete denominado “bolsa de viaje”, que incluía billetes de avión, cartas de invitación, seguros médicos y reservas hoteleras. Con esta documentación, los migrantes iniciaban el desplazamiento por vía aérea desde Cuba hasta Belgrado, en Serbia, donde eran recibidos por miembros de la organización asentados en el país balcánico.
Desde allí, una vez obtenían viabilidad para continuar el recorrido, eran trasladados por carretera hasta la frontera con Macedonia del Norte. Posteriormente seguían hacia Grecia para acceder al espacio Schengen y, desde ese punto, continuaban atravesando distintos países europeos, entre ellos Italia y Francia, hasta llegar finalmente a España.
Abandonos, amenazas y pisos de seguridad en Serbia
La Policía Nacional ha constatado que, en algunos casos, la organización se aprovechaba de la situación de vulnerabilidad de los migrantes y los abandonaba a su llegada a Macedonia del Norte. Allí quedaban a su suerte, incluso con menores de edad a su cargo, en una situación de extrema necesidad, sin alimentos, sin posibilidad de comunicarse y sin condiciones mínimas de higiene.
La red, según los investigadores, estaba fuertemente estructurada. En Serbia contaba con pisos de seguridad y establecimientos sin condiciones mínimas de habitabilidad, donde los migrantes eran hacinados. En esos lugares, aprovechando su situación de necesidad, los integrantes de la organización les coartaban la libertad de movimientos bajo amenazas.
Málaga, último eslabón del periplo migratorio
La rama asentada en España se encargaba del último tramo de la operación. Una vez que los migrantes llegaban a territorio nacional, eran trasladados principalmente a la provincia de Málaga, donde recibían instrucciones para tratar de regularizar su situación administrativa.
Antes de solicitar protección internacional, los migrantes denunciaban la pérdida de sus pasaportes. El objetivo, según la investigación, era no dejar constancia de la ruta migratoria seguida y evitar que se comprobara su entrada irregular en Europa a través de los sellos estampados en sus documentos al llegar a Serbia.
Con la obtención de nuevos pasaportes, durante las entrevistas de solicitud de asilo y refugio, los migrantes alegaban una llegada reciente a territorio español, lo que les permitía intentar acogerse a ese sistema de protección.
27 episodios acreditados desde 2021
Durante el desarrollo de la investigación, los agentes han podido acreditar 27 episodios de favorecimiento de la inmigración ilegal mediante este mismo modus operandi desde el año 2021. A través de esta vía, al menos 40 personas de origen cubano habrían accedido de manera irregular a España a cambio de pagos cercanos a los 3.000 euros.
La investigación también ha permitido detectar una importante red económica utilizada por la organización para recibir los pagos de los migrantes. Los responsables diversificaban los métodos de cobro mediante cuentas españolas y extranjeras, empresas de transferencias monetarias internacionales, aplicaciones de pago e incluso criptomonedas, con el objetivo de dificultar el seguimiento de los movimientos de dinero.
El análisis financiero realizado por los investigadores ha permitido examinar 2.252 envíos de dinero relacionados con los investigados asentados en España, por un importe total de 380.775 euros.
Registros, dinero intervenido y 28 cuentas bloqueadas
En la fase final del operativo se han llevado a cabo cuatro registros domiciliarios y una inspección en un establecimiento hostelero de la provincia de Málaga. Durante estas actuaciones, los agentes han intervenido 9.070 euros y 7.120 pesos cubanos en efectivo, dos armas simuladas, dos terminales móviles, 24 tarjetas bancarias y diversa documentación.
Además, la Policía Nacional ha procedido al bloqueo y embargo de 28 cuentas y productos bancarios vinculados a la investigación.
La operación ha contado con la colaboración de EUROPOL y de la Policía de Serbia, dada la dimensión internacional de una red que operaba entre varios países y que utilizaba la ruta balcánica como punto clave para introducir posteriormente a migrantes en España.



