Asesinato en el Barranco de Maro (Nerja): Condenado a 12 años por matar a un vecino con una barra de hierro

El condenado también hirió a otro hombre con un cuchillo, que logró huir del lugar

policia nacional agente
Policía Nacional. Foto de archivo.

Una discusión prolongada en el tiempo terminó de la peor manera en una zona de cuevas del Barranco de Maro, en Nerja, con un desenlace violento que ahora ha sido juzgado. La Audiencia de Málaga ha condenado a un hombre de nacionalidad alemana a 12 años de prisión por matar a un vecino tras golpearlo repetidamente con una barra de hierro, además de herir a otro hombre que consiguió escapar.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, dictada tras el veredicto de culpabilidad de un jurado popular emitido el pasado mes de febrero, considera probado que entre el acusado y la víctima existían “fuertes desavenencias” en el entorno donde ambos residían.

Un conflicto previo que acabó en violencia extrema

Los hechos se remontan a septiembre de 2023, cuando la víctima, que había consumido alcohol, cocaína y hachís, pasó en varias ocasiones junto a otro hombre por las inmediaciones de la cueva del acusado. Según recoge la resolución judicial, ambos gritaban, provocaban y llegaron a derribar las lonas que delimitaban la parcela del procesado.

Ante esta situación, el acusado trató de pedir ayuda. Primero contactó con la Guardia Civil de Nerja, aunque las dificultades idiomáticas le impidieron comunicar lo que ocurría. Posteriormente, llamó a una amiga para que acudiera al lugar, aunque finalmente no pudo desplazarse.

Tras estos intentos, el hombre se preparó colocándose rodilleras, espinilleras, coderas y hombreras, y salió al encuentro de los dos individuos cuando volvieron a pasar frente a su cueva.

Golpes mortales con una barra de hierro

En ese momento se inició una “acalorada discusión” en idioma alemán. Durante la misma, el acusado cogió una barra de hierro de 90 centímetros con tuercas y, según la sentencia, actuó “guiado por el ánimo de acabar con su vida”, propinando numerosos golpes en la cabeza, la cara, el tórax y las extremidades de la víctima.

Las lesiones resultaron mortales. Los forenses determinaron que presentaba un traumatismo craneoencefálico severo con hundimiento craneal y un traumatismo facial, heridas incompatibles con la vida.

Ataque al acompañante y huida

Tras la agresión mortal, el acusado se dirigió hacia el acompañante de la víctima. Según los hechos probados, lo golpeó con la barra en la muñeca y le clavó un cuchillo en el antebrazo, además de intentar apuñalarlo en la cabeza. Este segundo hombre logró evitarlo al sujetarle el brazo y consiguió huir del lugar.

Posteriormente, el procesado llegó a enviar a su amiga una fotografía del cadáver del vecino.

Condena e indemnizaciones

Por estos hechos, la Audiencia de Málaga ha impuesto al acusado:

  • 10 años de prisión por un delito de homicidio
  • 2 años de prisión por un delito de lesiones

Además, deberá indemnizar con 120.000 euros a la madre del fallecido y abonar otra compensación al hombre herido, cuya cuantía se determinará en ejecución de sentencia una vez se evalúen completamente las lesiones.

El tribunal descarta la legítima defensa

Tanto el jurado como la Sala han valorado el contexto de conflicto previo, pero consideran que no existió una agresión que justificara la reacción del acusado. Subrayan que la víctima estaba desarmada e inerte cuando continuó recibiendo golpes.

Asimismo, destacan que el procesado persistió en la agresión incluso después de que el acompañante huyera, lo que refuerza la inexistencia de un ánimo defensivo.

Por ello, la sentencia rechaza aplicar la circunstancia atenuante de legítima defensa, al entender que la respuesta fue desproporcionada y orientada claramente a causar la muerte.