Un vuelo de KLM que cubría la ruta entre Málaga y Ámsterdam vivió momentos de tensión, el pasado 9 de mayo, poco antes del despegue después de que varios pasajeros detectaran una red wifi con un mensaje que alertaba de una supuesta bomba a bordo. El incidente obligó a desalojar el avión, revisar el aparato y volver a inspeccionar todo el equipaje antes de que la compañía confirmara que se trataba de una falsa alarma.
El vuelo, operado con un Boeing 737-800, tenía prevista su salida desde el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol hacia Ámsterdam a las 20.30 horas. Según la información publicada por De Telegraaf, el aviso se produjo cuando el avión ya estaba siendo remolcado hacia la pista. En ese momento, un pasajero que intentaba conectarse a la red de KLM observó que entre las conexiones disponibles aparecía un nombre de wifi con el mensaje “Allahu Akbar (bomb on board)”.
El viajero alertó entonces a la tripulación, que activó el protocolo de seguridad. El avión regresó a una zona del aeropuerto y hasta el aparato se desplazaron efectivos de la Guardia Civil, junto a un perro especializado, para inspeccionar tanto el interior de la aeronave como el equipaje de los pasajeros.
Según el relato de un viajero citado de forma anónima por el medio neerlandés, la situación generó una importante movilización en el aeropuerto. Todos los pasajeros tuvieron que abandonar el avión y fueron trasladados a una sala separada mientras se realizaban las comprobaciones. Además, el equipaje fue descargado y revisado de nuevo.
La inspección no localizó ningún artefacto ni amenaza real, por lo que el episodio quedó finalmente en una falsa alarma. KLM ha confirmado el incidente, aunque evita detallar las medidas de seguridad adoptadas. Una portavoz de la compañía señaló que la seguridad de los pasajeros y de la tripulación es siempre prioritaria y que, por ese motivo, el avión fue examinado antes de autorizar nuevamente la salida.
El vuelo pudo despegar finalmente hacia Schiphol con unas cuatro horas de retraso y llegó a Ámsterdam alrededor de las tres de la madrugada. En el avión viajaban cerca de 200 pasajeros, capacidad aproximada de este modelo de aeronave.
Por el momento, no está claro el origen de la red wifi ni si se ha podido identificar a la persona responsable. Según algunos viajeros, se llegó a comentar que KLM podría haber rastreado el dispositivo desde el que se emitía la señal, aunque la compañía asegura que no puede confirmar de dónde procedía el nombre de la red ni si se produjo alguna detención.
El incidente provocó inquietud entre parte del pasaje. De acuerdo con uno de los viajeros, algunos pasajeros tuvieron miedo y dudaron si volver a subir al avión. Finalmente, el personal de KLM logró tranquilizar a buena parte de ellos con actualizaciones frecuentes y una atención especial a personas mayores y mujeres embarazadas.
Aun así, algunos pasajeros optaron por no continuar el viaje en ese momento y eligieron pasar la noche en un hotel. La compañía ha indicado que, al haberse producido un retraso de cuatro horas, los afectados pueden presentar una reclamación de compensación. KLM señala además que este tipo de incidentes son poco frecuentes dentro de las miles de operaciones que realiza cada semana.



