En una imagen poco frecuente pero altamente simbólica, alcaldes de la Costa del Sol Occidental y representantes institucionales de la provincia de Cádiz se han reunido hoy en Marbella para alzar la voz de forma conjunta contra lo que han calificado como una emergencia ambiental y económica sin precedentes: la proliferación del alga invasora Rugulopteryx okamurae en el litoral andaluz.
La convocatoria, presidida por la alcaldesa marbellí, Ángeles Muñoz, ha servido para escenificar la unidad institucional en torno a una demanda compartida: que el Gobierno central asuma sus competencias y adopte medidas inmediatas, concretas y eficaces ante una situación que califican de “insostenible”.
“Una catástrofe que transforma nuestras playas en horas”
Desde el atril, Muñoz ha sido contundente: “Los consistorios no pueden seguir soportando en solitario las consecuencias de esta catástrofe ambiental, que se agrava cada año y que transforma nuestras playas en cuestión de horas”. La regidora ha recordado que el fenómeno comenzó a detectarse en Cádiz en 2015, y desde entonces ha ido extendiéndose progresivamente hasta Málaga, incrementando de forma exponencial el volumen de algas que deben ser retiradas y tratadas.
El caso de Marbella es especialmente significativo: en los primeros seis meses de este año, el municipio ha recogido ya 4.500 toneladas de algas, una cifra que duplica la registrada en todo 2024. En total, desde 2019 se han eliminado más de 10.500 toneladas, lo que ha supuesto un coste superior a 1,2 millones de euros para las arcas municipales.
Sin respaldo técnico, científico ni presupuestario
Muñoz ha cargado contra la inacción del Ministerio para la Transición Ecológica, al que acusa de no haber ofrecido ningún tipo de apoyo técnico, científico ni económico. “No tenemos ni una sola partida presupuestaria, y el esfuerzo que realizamos con operarios, maquinaria y traslados a vertederos es inasumible”, ha advertido. La alcaldesa ha reclamado una hoja de ruta estatal, con financiación y respaldo logístico, que permita afrontar el problema de forma estructural.
Además, ha anunciado que, desde Marbella, se trabajará “de manera unida con otros municipios para exigir soluciones al ministerio, buscar respaldo unánime en los plenos municipales y canalizar las demandas a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)”.
“No es un problema local, es de todos”
La denuncia ha sido respaldada por otros regidores presentes. El alcalde de Estepona, José María García Urbano, ha sido tajante: “La administración central no puede mirar para otro lado; esto no es un problema exclusivo de los ayuntamientos, sino de todos”. Urbano ha recordado que la FEMP ya aprobó una moción por unanimidad reclamando medidas al Ejecutivo, y ha insistido en la necesidad de contar con estudios técnicos rigurosos para abordar la situación con criterio.
Impacto sobre servicios públicos, biodiversidad y economía azul
Desde Fuengirola, su alcaldesa, Ana Mula, ha alertado de que, aunque su municipio se encuentra “menos afectado por el momento”, la tendencia es claramente al alza. “Cada euro que destinamos a combatir el alga lo restamos de otros servicios públicos”, ha subrayado, aludiendo al efecto colateral que la plaga tiene sobre la gestión diaria de los ayuntamientos.
En la misma línea, la regidora de Mijas, Ana Carmen Mata, ha puesto el foco en el daño a la biodiversidad marina. Según ha explicado, tanto su municipio como Nerja cuentan con bosques submarinos de posidonia —una especie protegida— que están siendo invadidos por el alga, con el consiguiente riesgo para ecosistemas clave del litoral andaluz.
Cádiz también sufre el embate: “Se destruye biodiversidad autóctona”
La delegada de Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Cádiz, Ana María Sanjuán, ha compartido el impacto devastador que la alga tiene sobre algunas de sus playas, como La Caleta. “Se adhiere al sistema rocoso y destruye la biodiversidad autóctona, afectando incluso a sectores como la pesca, la biotecnología y la economía azul, que son motores esenciales de empleo y desarrollo en nuestra región”, ha explicado.
Compromiso institucional para una respuesta coordinada
Al encuentro también han asistido el presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, Manuel Cardeña; y los concejales responsables de Medio Ambiente de Torremolinos y Algeciras, Francisco Cardán y Ángel Martínez, respectivamente. Este último, además, ha intervenido en calidad de representante del ente supramunicipal del Campo de Gibraltar.
Todos los asistentes han coincidido en la necesidad de mantener una interlocución permanente, impulsar mociones conjuntas en sus respectivos ayuntamientos y canalizar sus exigencias a través de la FEMP, con una petición clara: que el Ejecutivo central diseñe un plan de acción, aporte fondos económicos y promueva investigaciones científicas que permitan dar respuesta a una amenaza que pone en jaque a todo el litoral andaluz.



