Una relación empresarial rota, reproches cruzados y una víctima señalada como responsable de unas decisiones que habían generado malestar. Ese es el origen del caso que la Audiencia Provincial de Málaga tiene previsto juzgar los días 28 y 29 en la Sección Primera, donde se sentarán en el banquillo dos hombres, padre e hijo, acusados de una presunta escalada de violencia que habría incluido la manipulación de un coche para provocar un accidente y una agresión posterior con amenazas de muerte.
Según las conclusiones provisionales de la Fiscalía publicadas por Europa Press, los hechos se enmarcan en las desavenencias empresariales existentes entre dos sociedades. Una de ellas estaba dedicada a la reparación de vehículos y venta de maquinaria, y en su accionariado figuraban los acusados junto a otros familiares. La relación con la otra entidad, sostiene el Ministerio Fiscal, se encontraba “deteriorada” a raíz de una serie de decisiones empresariales y desencuentros.
En ese contexto, uno de los procesados habría mantenido una reunión con tres directivos de la otra sociedad. Durante ese encuentro, siempre según el escrito de acusación, reprochó el daño que dichas decisiones estaban causando a sus familiares y centró buena parte de sus quejas en el gestor o jefe de zona en Málaga, al que supuestamente responsabilizaba de lo que estaba ocurriendo.
La Fiscalía sostiene que manipuló el coche durante una convención en Antequera
La acusación pública sitúa uno de los episodios principales en una convención celebrada en un hotel de Antequera. De acuerdo con el relato provisional del fiscal, una hija del acusado le habría ido transmitiendo información sobre el lugar en el que se encontraba la víctima, sus horarios y los cometidos que estaba realizando durante el encuentro empresarial.
Con esos datos, el acusado se habría desplazado hasta el lugar donde estaba estacionado el vehículo utilizado por el responsable de zona. Allí, según la Fiscalía, habría actuado “con ánimo de acabar con su vida”, tratando de provocar un accidente cuando el trabajador regresara a su domicilio en Marbella.
Para ello, presuntamente utilizó una herramienta de corte tipo sierra radial con la que seccionó una pieza situada cerca de la rueda delantera derecha del automóvil. Esa pieza, según recoge la acusación, era esencial para permitir que el vehículo pudiera dirigirse hacia la derecha o hacia la izquierda.
El fallo no se produjo en ese mismo momento. Al día siguiente, cuando el perjudicado circulaba en dirección a Arahal, en la provincia de Sevilla, la pieza terminó fracturándose definitivamente. El turismo comenzó entonces a dar rebotes violentos, aunque el conductor consiguió mantener el control del coche y detenerlo sin sufrir lesiones personales.
Tras aquel episodio y en un clima marcado ya por las desavenencias entre las partes, la empresa vinculada a la víctima decidió romper sus relaciones comerciales con la sociedad de los acusados.
Un segundo episodio: bloqueo del vehículo, agresión y amenazas
La Fiscalía también atribuye a los procesados otro incidente ocurrido un tiempo después. Según el escrito provisional, el perjudicado circulaba por otra localidad sevillana, donde residían los acusados, cuando se dirigía hacia Málaga.
En ese trayecto, la víctima vio cómo un vehículo lo adelantaba y se colocaba bruscamente delante de él. Acto seguido, ese coche habría frenado en seco, obligando al conductor a detenerse para evitar una colisión. En ese momento apareció un segundo vehículo, en el que supuestamente viajaba el otro acusado, que se situó por detrás e impidió la salida del perjudicado.
A continuación, siempre según la versión del Ministerio Fiscal, los dos acusados se colocaron junto a la puerta del coche de la víctima para que les abriera. Como el hombre se negó, uno de ellos habría roto la ventanilla con una herramienta y, después, le habría golpeado con ella en la cara.
La acusación sostiene además que los procesados lo amedrentaron y lo amenazaron de muerte para que no contara lo ocurrido.
Como consecuencia de la agresión, el perjudicado sufrió traumatismos en la cara, en la pierna y en otras zonas del cuerpo. Por esas lesiones, la Fiscalía reclama que los acusados indemnicen a la víctima con 3.800 euros, a los que suma otros 16.000 euros por daños morales.
Peticiones de cárcel: 13 años para uno de los acusados y cuatro para el otro
El Ministerio Fiscal considera que los hechos constituyen un delito de asesinato en grado de tentativa, atribuido a uno de los procesados por la presunta manipulación del vehículo con intención de provocar un accidente mortal.
Además, acusa a ambos de delitos de amenazas y lesiones por el segundo episodio denunciado, en el que la víctima habría sido bloqueada en carretera, agredida y amenazada.
En total, la Fiscalía solicita para el principal acusado una pena de 13 años de prisión. Para el segundo procesado, pide una condena de cuatro años de cárcel.
El juicio está señalado para los días 28 y 29 en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga, según han confirmado fuentes judiciales.



