La rápida actuación de un conserje y de varios agentes de la Policía Nacional ha permitido salvar la vida a un vecino de Fuengirola de 88 años, que fue encontrado en el suelo de su baño, sin apenas fuerzas para hablar y con signos de deshidratación. El hombre, de origen sueco y que vivía solo, llevaba una semana sin ser visto por los vecinos de la comunidad.
Todo comenzó cuando el conserje de un edificio del municipio alertó al 091 al percibir un fuerte hedor que provenía de una de las viviendas del inmueble. El trabajador, preocupado por la integridad del anciano, temió lo peor y decidió dar aviso inmediato a la Policía Nacional.
Pocos minutos después, dos patrullas de la Brigada Local de Seguridad Ciudadana se personaron en el lugar. Tras realizar varias pesquisas previas, los agentes comprobaron que el hombre no respondía ni abría la puerta, por lo que fue necesario acceder al domicilio a través de una vivienda contigua.
Uno de los vecinos no dudó en abrir su casa para facilitar el paso de los policías, quienes consiguieron entrar por la ventana de la cocina de la vivienda afectada. Una vez dentro, hallaron al octogenario tendido en el suelo del baño, en evidente estado de debilidad e inmovilidad.
Los agentes prestaron los primeros auxilios al hombre mientras solicitaban con urgencia la presencia de una ambulancia. El anciano fue finalmente evacuado a un hospital de la localidad, donde se recupera favorablemente, según ha confirmado la Policía Nacional. El gesto del conserje, que no ignoró las señales, y la coordinación de los agentes, han evitado una tragedia en plena ciudad de Fuengirola.



